
No sólo no desaparecen, sino que siguen estando en las nuevas ofertas, y con el agravante de que vienen acompañadas de un consentimiento firmado por escrito por parte del hipotecado que valida haber sido informado de la aplicación de esta cláusula. Un «coto abonado al abuso», en palabras del responsable de Comunicación de ADICAE, Fernando Herrero. Concedida la hipoteca, el banco aprovecha que el consumidor está más receptivo a firmar todos los documentos relacionados con ella para colar este consentimiento por escrito. Leer más










