
El 7 de julio de 2009 P.M., de 84 años de edad y su esposa, M.G., hoy tristemente fallecida, se dirigieron a su sucursal de Caja Madrid de toda la vida en Soria con la intención de vigilar cómo evolucionaban sus ahorros. Fue entonces cuando el director de la sucursal, que siempre les había ‘asesorado’ en materia financiera, les animó a que cancelaran su Bono Creciente II 2009 que tenían suscrito a5 años, y a que invirtieran los 300.000 euros de que disponían en participaciones preferentes ya que “era más ventajoso para ellos y salía mejor”. Leer más










