
A pesar de que cada mes las compañías eléctricas nos envían una ‘detallada’ factura, los datos que aparecen poco tienen que ver con nuestro consumo real y a menudo está redactada con unos términos difíciles de comprender. La cantidad a pagar está bien visible pero los cargos que nos hacen las eléctricas no están tan claros, y mucho menos las posibilidades que tenemos los consumidores para minimizar tanto nuestro consumo como nuestra propia factura; desde que el sector se privatizó, los precios para los consumidores llevan camino de duplicarse. Leer más









