
Cada vez son más las grandes empresas que se ponen de acuerdo para ‘intercambiar cromos’ y usar sus bases de clientes como herramienta para ‘vender’ los productos de otra compañía. Lo que se presentan como ofertas exclusivas se convierten en realidad en burdas campañas de marquetin. Un ejemplo de ello. Banco Santander ha enviado a sus clientes publicidad para que contraten productos o servicios de Endesa y entren así en el sorteo de dos iPad. A cambio, claro, el consumidor ha de domiciliar los recibos en la entidad de Botín. Leer más









