
Con el desarrollo de Internet, cada vez es más habitual que los consumidores contraten servicios de banca online, esto es, realizar las operaciones que normalmente se elaborarían en una oficina bancaria con un comercial sin salir de casa. Estos nuevos tipos de banca ofrecen diferentes ventajas al consumidor, entre las que encontramos el ahorro de comisiones y la comodidad de controlar en cualquier momento sus ahorros, pero aún así los consumidores siguen afrontando las comisiones más habituales como son el mantenimiento de la cuenta o las tarjetas. En este contexto, la banca que opera exclusivamente en Internet es una alternativa a la banca tradicional por sus bajas comisiones, con las que el usuario puede ahorrar hasta un 84% más. Leer más









