
De media, ponderando todos los plazos posibles, un 5% menos rentables. Depósitos a más de dos años, un 3,15% menos favorables al ahorrador. Y en depósitos hasta un año, la rentabilidad que paga la banca española es un 20% inferior a la que se otorga en las entidades del resto de países europeos. Ésta es la desagradable situación de partida que tiene que soportar el pequeño ahorrador español, mayoritariamente de perfil conservador, a la hora de contratar un depósito para guardar sus ahorros con la máxima seguridad. Leer más










