Abrir una cuenta en el extranjero, un asunto poco rentable salvo en la banca online

Por | Actualidad, Ahorros.

Cada vez son más los españoles que por temor o por diversificar deciden abrir cuentas en el extranjero. De hecho más de 15.000 millones de euros han ido a parar a cuentas en otros países en el último año. Es innegable que los consumidores españoles ya no confían en las entidades financieras españolas, los numerosos abusos que han llevado a la práctica están más presentes que nunca. Lo cierto es que cada vez son más los que deciden abrir una cuenta en el extranjero.

 ¿Cómo se abre una cuenta en el extranjero? 

El consumidor tendrá que ser mayor de edad. Posteriormente el banco tendrá que dar su visto bueno (los bancos pueden negarse) y, cuando lo haga, enviará al consumidor los documentos necesarios para abrir la cuenta. Suele ser un proceso bastante rápido ya que en el caso de que haya alguna demora ésta no suele superar los 20 días. La decisión de la entidad deberá basarse en aspectos meramente comerciales, nunca podrá denegar la solicitud por la nacionalidad de la persona.

Posteriormente el banco nos comunicará cual es nuestro número de cuenta para que podamos realizar un traspaso de efectivo con la cantidad que deseemos. En ese punto es donde cobra una gran importancia el país de destino. Si es un país de la Unión Europea con el euro como moneda no habrá ninguna diferencia respecto a si la transferencia se realizase entre cuentas españolas. Si el país utiliza otra divisa habrá que convertir la cantidad y se considerará una operación de comercio exterior.

La solicitud también podrá hacerse por Internet, para ello tendremos que:

-Entrar en la página web de la entidad que ofrece el servicio.

-Rellenar el formulario de solicitud.

-Especificar los datos de nuestra situación laboral y la cantidad que queremos traspasar.

-Facilitar una copia de nuestra DNI, compulsada ante notario.

Problemas 

Puede resultar muy sencillo en teoría, pero en la práctica podemos encontrarnos con muchas trabas, a no ser que tengamos una gran fortuna (entonces la banca privada nos extenderá la alfombra roja).

Por norma general, los bancos extranjeros rechazan las solicitudes de los consumidores que solicitan abrir una cuenta en la entidad. Pero existen otros que ofrecen productos bancarios para personas “no residentes”.

[Entresacado]Para abrir una cuenta en el extranjero tendríamos que esquivar numerosas trabas (a no ser que tengamos un gran patrimonio) y afrontar elevadas comisiones[/Entresacado]

La trabas dependerán del país en el que queramos abrir la cuenta. En Reino Unido resulta una misión casi imposible, nos exigirán que tengamos nuestra residencia en ese país, y aunque cumplamos ese requisito podría tardar meses en abrirla. Esto se debe a que el Gobierno británico quiere evitar el blanqueo de capital, por ello exige residir allí. Podrán exigir facturas, contratos de trabajo, de alquiler. Si abrimos una cuenta en el extranjero deberemos comunicarlo al Banco de España en el plazo de 30 días.

Los países de destino más solicitados son Suiza y Luxemburgo, pero en ellos no podremos abrir una cuenta si no se trata de una cantidad elevada de dinero. Será necesario que viajemos hasta esos países o que iniciemos los trámites desde algún banco con el que colaboren. Piden bastante información para cerciorarse de la identidad de la persona que solicita abrir una cuenta, tendrán que comprobar de donde provienen los fondos traspasados.

En Suiza un banco puede exigir que el saldo de la cuenta sea, como mínimo, de 25.000 francos (unos 20.635 euros), a lo que habrá que añadir unos 750 euros de comisión. Si optamos por contratar los servicios de alguna empresa intermediaria que lleve a cabo los trámites necesarios podremos pagar hasta 600 euros por ello.

En Luxemburgo ofrecen más facilidades. Existe una entidad luxemburguesa que opera en España y en la que sus clientes pueden abrir cuentas. Aunque desde esa entidad afirman que es una operación que no tiene sentido, a no ser que se trate de grandes patrimonios.

Si abrimos una cuenta en el extranjero deberemos saber que a efectos fiscales tendremos que tributar en España, país donde tenemos fijado nuestro domicilio. Como hemos visto tendríamos que esquivar numerosas trabas (a no ser que tengamos un gran patrimonio) y afrontar elevadas comisiones (podríamos pagar un mes o dos de hipoteca con su importe), los depósitos a plazo fijo en Suiza ofrecen una rentabilidad muy baja (un depósito a 12 meses suele alcanzar una rentabilidad del 0,25% TAE, si la cuenta es en euros) y en la mayoría de entidades tendremos que afrontar una elevada comisión de mantenimiento, de incluso 300 euros anuales.

Como hemos visto, abrir una cuenta en el extranjero puede suponer un alto coste para los consumidores en forma de comisiones, viajes, etc, por lo que es recomendable que si usted quiere abrir una cuenta en el extranjero tenga en cuenta la opción de la banca online, cuyos gastos suelen ser mucho más asequibles.

Inmobiliarias y banca presionan para que empiecen a subir los pisos

Por | Actualidad, Consumo

«Aquellas personas que buscan una casa en zonas céntricas o bien comunicadas de grandes ciudades tienen menos margen para negociar, porque los precios en estas zonas han tocado fondo». La declaración es de la responsable de estudios del portal inmobiliario Fotocasa, Beatriz Toribio, y sirve bien como resumen de un mar de fondo ideológico que se está instalando entre los grandes medios de comunicación y gurús de la opinión pública económica: el ladrillazo ha terminado, la bajada del precio de los pisos ha concluido, y comienza la recuperación, de tal modo que su valor comenzará a subir, como, dicen, tradicionalmente ocurre.

Así lo confirman otros estudios, y la última estadística del precio de la vivienda del INE va en esa línea de «bajada más moderada», hasta tal punto que los precios de la vivienda de segunda mano, según Estadística, apenas han caído un 0,1% entre el primer y el segundo trimestre de 2013. Más aún, los precios de la vivienda nueva en el País Vasco o Madrid ya estarían subiendo, dice el INE. En fin, el director del gabinete de estudios de pisos.com, Manuel Gandarias, ha señalado que el «ansiado suelo de ajuste de los precios de la vivienda está cerca, aunque aún queda presión a la baja».

 optimismo poco realista 

Sin embargo, ese optimismo entre los beneficiarios del sector inmobiliario se corresponde más a un deseo que a una realidad. Y lo que tiene de realidad, además, tiene más que ver con movimientos especulativos ajenos a la ley de la oferta y la demanda y tremendamente perjudiciales para los consumidores, según ADICAE. En este sentido, el Consejo General del Notariado sigue atestiguando bajadas muy importantes, del 10% de media en tasa interanual, en la compraventa de viviendas. Y aún más acusadas en la formalización de hipotecas. Los notarios, además, atestiguan que si se produce una moderación en esta tendencia no será, desde luego, ni abrupta ni rápida, sino muy gradual.

Con lo cual, si la demanda sigue en mínimos, y seguirá así mientras continúe la situación actual de crisis, y el stock de viviendas continúa en los niveles actuales, rondando los 3,5 millones de pisos vacíos, 700.000 de ellos a estrenar, hará falta bastante tiempo para que la situación se equilibre a niveles normales que permitan mantener los precios… A no ser que estén interviniendo fuerzas ajenas a esta ley básica de oferta y demanda. Y es cierto que las hay, y son tremendamente lesivas para los intereses de los consumidores.

La clave, los pisos barato

La primera clave la da Jordi Esteve, analista del departamento estadístico del Consejo General del Notariado: «estamos detectando un cada vez más creciente peso del número de viviendas que se compran sin hipoteca», esto es, al contado. Inversores o ahorradores con capacidad para poder poner encima de la mesa el importe de una vivienda; hasta aquí, nada grave. Lo preocupante, sin embargo, es el perfil de esas inversiones y qué reacción están provocando en el mercado. Sigue Esteve: «de hecho, hay muchísimas viviendas de menos de 50.000 o 60.000 euros, que las hay y no pocas, que se están comprando sin hipoteca». En un porcentaje no medido, pero que podría estar ya por encima de la mitad de todo este perfil de compras. Sin embargo, para pisos de más de 100.000 euros, prácticamente no se compra nada ‘a tocateja’.

De este fenómeno aún puntual pero significativo surge la tramposa tesis de que el mercado de la vivienda se está recuperando. Y a este fenómeno se agarran bancos e inmobiliarias, ávidos de colocar su stock invendible, y animosos a la hora de maximizar el beneficio. Si la presión de los inversores al contado se centra en las viviendas más baratas, en efecto los precios empezarán a subir; no hay aún razones objetivas para pensar que ello vaya a suceder mañana mismo, pero interesa que esos compradores con liquidez se lo crean y sientan la necesidad de comprar cuanto antes, para anticipar las ventas y, en último término, elevar los precios.

La trampa continúa con una segunda segmentación, que consiste en discriminar otro tipo de viviendas cuyo precio ya no va a bajar más. Los estudiosos de los bancos y las inmobiliarias lanzan también el mensaje de que las viviendas de los barrios céntricos de las ciudades ya no bajan más, incluso que están ya subiendo. En realidad, a lo largo de la crisis, las viviendas de los barrios más céntricos han sido las que menos han bajado, con lo cual la idea no es novedosa. Pero, combinada con lo anterior, causa inquietud entre aquellos consumidores que tengan intención de comprar pisos, sea para invertir, sea para usarlo como residencia. El objetivo está conseguido; se mueve la demanda, el stock invendible empieza a venderse.

Al final, la banca es la que mueve las hojas de este árbol especulativo. En su poder está un porcentaje ampliamente mayoritario de ese volumen millonario de viviendas sin vender, usadas o a estrenar. Engordada a través de inacabables rescates y abusos a los consumidores, ahora ya no le quema tanto ese stock, y puede hacer algo a lo que está muy acostumbrada, que es especular con él, jugar con los volúmenes para inflar de nuevo el mercado. Así, utiliza fondos e inversores extranjeros para sacar suelo y ladrillo en paquetes a precio de saldo para continuar con su recapitalización. Y ralentiza la venta de inmuebles para particulares para acentuar esa sensación de precios al alza.

Con lo cual, en efecto, el juego es tremendamente lesivo para los intereses de los consumidores. Para los que deseen comprar un piso a corto plazo, porque, de manera antinatural y torticera, se modifican las condiciones del mercado para elevar precios y, por supuesto, obligar a los ciudadanos a seguir recurriendo a hipotecas abusivas y dañinas. Y para los demás, porque no ven corregido uno de los problemas fundamentales de la sociedad española, como es el acceso asequible a una vivienda digna. Como siempre, las administraciones a verlas venir. ¿Qué hacer? En la medida de lo posible, mantener la calma a la hora de invertir en un piso y, en lo posible, incidir en la compraventa entre particulares, sin intermediarios.

La Caixa insiste con su tarjeta prepago, 20 euros a costa del consumidor sólo para empezar a usarla

Por | Actualidad, Banca.

«La irrupción del prepago en el mercado español es una tendencia en línea con el comportamiento del mercado en otros países, donde el prepago cuenta con una amplia base de usuarios». Con este argumento ‘de peso’ justifica La Caixa su nueva ofensiva para tratar de maximizar las ventas de su tarjeta Money2Pay, el soporte prepago que la entidad va a distribuir entre los establecimientos colaboradores con Disashop para optar a captar 3 millones de potenciales nuevos clientes. Gasolineras, locutorios, centros comerciales… CaixaBank sale de sus sucursales habituales para invadir casi todo el espacio público comercial en España. Leer más