
El informe de 2012 de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) confiesa varias cuestiones altamente preocupantes para los consumidores españoles. Lo primero, fundamental, que se ha multiplicado exponencialmente el número de reclamaciones, 10.200 en 2012, cinco veces más que las apenas dos mil habituales en los años anteriores. Y que se ha duplicado el de consultas, más de 21.000, frente las poco más de diez mil que se registraban el año anterior. Lo segundo se deriva de esta primera cuestión: la CNMV muestra absoluta incapacidad jurídica y política, y muy probablemente desinterés, por dar atención a esta vorágine de consumidores desencantados con la acción de la banca en materia de ahorro-inversión. Leer más