
El “efecto lunes”, que arrancó en 2011 pero se acentuó desde mediados de 2012, consiste en que los lunes las gasolineras bajan el precio de los carburantes, y después los suben el martes y durante los días sucesivos siguen incrementando el precio. La rebaja de los lunes sale cara al consumidor: según la CNE, más del 70% de los lunes de 2012 los precios cayeron con respecto al domingo, alcanzando rebajas de hasta 3 céntimos por litro, pero después iban seguidas de subidas los martes que compensaban rebajas anteriores. Leer más






