
Unas pocas empresas controlan un porcentaje cada vez mayor del comercio de alimentos. Su forma de distribución genera dificultades a los consumidores a la hora de optar por sus decisiones de compra, así como graves impactos ambientales y sociales. Apenas un grupo de sólo 250 empresas concentra las ventas del comercio minorista de todo el planeta, y entre ellas de distribución de alimentos. En nuestro país destacan grandes cadenas de alimentos como Mercadona, Carrefour y Alcampo. El objetivo es obtener beneficios a toda costa y a cualquier precio, lo que contribuye a degenerar las pautas más razonables de consumo. Leer más









