
Tras siete años de crisis, los datos arrojan un saldo muy negativo para las economías de los consumidores. Tal y como reflejan los datos de distintas instituciones, los ingresos medios anuales de las familias se reducen paulatinamente mientras aumenta el número de hogares que llegan con mucha dificultad a fin de mes. Pese a estos datos, siguen existiendo voces que se empecinan en decir que la base de la recuperación debe venir de un impulso del consumo de las familias. Leer más









