ADICAE valora positivamente la continuidad de los impuestos a la banca y a las energéticas y confía en que lo recaudado revierta en políticas favorables a los consumidores

Por | Notas de prensa

La asociación, como en anteriores ocasiones, vigilará que estos gravámenes no sean repercutidos finalmente a los ciudadanos

ADICAE considera una buena decisión la adoptada por el nuevo gobierno de España de dar continuidad a los impuestos a la banca y a las energéticas que se inició hace año y medio y, más aún, el hecho de hacerlo permanente en el caso de las grandes compañías eléctricas.

En lo que concierne a las entidades financieras, y como la propia asociación ha podido verificar (a falta de los datos del último trimestre) entidades como el Banco Sabadell, Bankinter o CaixaBank ya acumulan más beneficios en nueve meses que en todo el ejercicio 2022, todo ello a pesar de haber liquidado el impuesto temporal del que tanto se quejaba la banca española. BBVA o Santander aún no han llegado a este punto, pero los datos recopilados hasta ahora permiten aventurarnos a afirmar que batirán récords de resultados también.

Por lo tanto, y a la vista de estos balances, ADICAE puede afirmar que las entidades bancarias no sufren apenas por este impuesto que resulta claramente insignificante para su solvencia pero que, al menos, palia la deuda moral que aún mantiene el sistema financiero español para con los consumidores, al deber aún a la ciudadanía más de 50.000 millones de euros de la anterior crisis.

ADICAE también valora de forma positiva la continuidad y la permanencia en la aplicación del impuesto a las grandes energéticas. A pesar de las declaraciones de algunas compañías, patronales y asociaciones de este sector que durante los días previos a este Consejo de ministros ha pretendido chantajear al Ejecutivo arguyendo una supuesta falta de “estabilidad fiscal” el impuesto ha sido prorrogado; eso sí, con la modificación de Ley General de Presupuestos para que estas empresas se puedan deducir en 2024 las inversiones vinculadas con proyectos industriales y de descarbonización. Algo que ADICAE espera se traduzca en precios de la energía más reducidos para los usuarios españoles al ser la energía verde mucho más barata de producir que la que proviene del carbón o de la quema de gas.

Por todo ello, ADICAE seguirá apoyando todas aquellas medidas que, independientemente de quien las lleve a cabo, amparen, amplíen, favorezcan o defiendan los derechos de los consumidores de nuestro país.

Para cualquier asunto relacionado a la nota de prensa pueden contactar con el teléfono 607261951 o bien a través del email prensa@adicae.net

ADICAE considera un chantaje la presión de las empresas eléctricas al gobierno para la retirada del impuesto a las energéticas

Por | Energía

La asociación estará vigilante para que no sean los consumidores quienes asuman ese impuesto.

ADICAE (Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros) considera que las declaraciones de algunas empresas energéticas recogiendo la falta de “estabilidad fiscal” supone un chantaje al Gobierno. Por su lado, la patronal AELEC (Iberdrola, Endesa, EDP) y la Asociación de empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE) han remitido una carta al Ministerio de Transición Ecológica en la que advierten que continuar con este impuesto va a suponer un encarecimiento de la factura de la luz de los consumidores.

Tratar de hacer creer que gravar con un 1,2% el volumen total de las ventas de las empresas que superen los 1.000 millones de facturación va a suponer una gran inestabilidad a las empresas energéticas es algo totalmente fuera del mundo real, tratando de enmascarar una búsqueda de un beneficio exacerbado. Y las cifras que arrojan las principales grandes empresas energéticas lo avalan.

En 2023, una empresa como Repsol, ha ganado hasta septiembre un total de 2.785 millones de euros netos (una de las cifras más abultadas desde su creación), mientras amenaza con trasladar proyectos a otros países en caso de no eliminar este impuesto. En 2022 la cifra de beneficio ascendió hasta los 4.251 millones de euros netos, es decir, un 70% más que en 2021. Iberdrola, por su parte, llegó a septiembre de 2023 con 3.640 millones netos de beneficio en sus cuentas. 4.339 son los millones de beneficio con los que cerró 2022 esta empresa.

En los tres primeros meses de 2023, Naturgy obtuvo un beneficio operativo de 2.849 millones de euros, lo que representa un aumento del 39% con respecto al mismo período del año anterior. Además se estima que la empresa energética alcanzará un beneficio bruto de explotación de 5.400 millones de euros durante el transcurso del año 2023. El resultado bruto de explotación de Endesa asciende a 3.353 millones de euros en los nueve primeros meses de 2023. Mientras, en 2022, aumentaba un 26% sus beneficios respecto al año anterior, hasta los 2.398 millones netos. Datos que consolidan el sólido crecimiento alcanzado en 2022. Con los datos de la CNMC en la mano las empresas energéticas cerraron 2022 con un superávit por encima de los 6.000 millones de euros.

Tras el anuncio por parte del Gobierno de continuar con este impuesto y de aprobar deducciones fiscales para aquellos proyectos enfocados en la sostenibilidad, desde ADICAE reclamamos dos tareas al Ejecutivo: realizar una comprobación exhaustiva de las acciones de las empresas que se acojan a dichas deducciones para comprobar que, efectivamente, se corresponden con lo establecido, y mantener una vigilancia activa asegurando los derechos de los consumidores para que las energéticas no trasladen este coste a los usuarios en su factura de la luz.

No era momento para revisar el impuesto a la banca

Por | Banca

ADICAE constata que el gravamen temporal no ha impedido que las entidades alcancen beneficios récord

A pesar de los resultados, las entidades españolas siguen a la cola en las ratios de solvencia CET1

Las ultimas semanas han acumulado un importante ruido mediático en torno a una hipotética revisión de los impuestos extraordinarios a la banca y al sector energético. Tras un intenso debate político se ha decidido no modificar (de momento) el impuesto al sector financiero.

El gravamen temporal tiene como objetivo las sumas de ingresos por intereses y comisiones por importes superiores a 800 millones de euros de acuerdo con la normativa contable del ejercicio 2019, y resultaría pagadero durante los ejercicios 2023 y 2024. No conocemos que datos maneja el Ministerio o el BCE para el 2024 pero los datos de 2023 son muy elocuentes.

Sin conocer los datos del último trimestre del ejercicio, Banco Sabadell, Bankinter o CaixaBank ya acumulan más beneficios en 9 meses que en todo el ejercicio 2022, todo ello a pesar de haber liquidado el impuesto temporal. BBVA o Santander no han llegado a este punto, pero los datos recopilados hasta ahora permiten aventurarnos a afirmar que batirán récords de resultados.

El comportamiento en bolsa de las cotizadas españolas también ha resultado excepcional. Tras varios años de una evolución más que deficiente, las acciones de las cotizadas han duplicado o triplicado su valor si tomamos como punto de partida el inicio del ejercicio 2021. Tres años de un “rally” bursátil que todavía no parece haber finalizado.

A pesar de todas estas buenas noticias para el sector, las grandes firmas españolas encabezan el vagón de cola de la ratio CET1 “fully loaded”. Esta ratio de capital está compuesta por el capital básico (acciones y reservas), al que se añaden también las participaciones preferentes y otros instrumentos híbridos. Este hecho no implica que se vaya a producir una insolvencia o que las entidades estén mal gestionadas, pues cumplen con los mínimos exigidos del BCE, pero esto nos hace preguntarnos ¿por qué no aprovechar estos datos históricos para apuntalar la solvencia y equipararla a la media europea? Comparativa ratio CET1

Mucho se ha hablado sobre el impuesto y sus repercusiones, pero con los datos sobre la mesa se puede apreciar que el impacto sobre las cuentas de las principales entidades nacionales ha sido ínfimo y que el impuesto ha sido utilizado por las entidades como excusa para evitar remunerar los depósitos o mejorar las condiciones de los consumidores hipotecados.

ADICAE ya valoró en su día positivamente la aplicación del impuesto temporal pues, como se está demostrando, no va a afectar a la viabilidad ni a los resultados de las entidades financieras. El impuesto está concebido como un “acto de solidaridad” de quienes más se han beneficiado del contexto macroeconómico con quienes más lo han sufrido. Por este motivo, la asociación seguirá solicitando que los importes recaudados por el impuesto temporal se trasladen íntegramente a políticas destinadas a los consumidores y usuarios.

No sabemos que deparará el primer trimestre del próximo año, pero plantearse la posibilidad de revisar el impuesto con los datos actuales resultaba cuanto menos precipitado.

Los grandes bancos españoles remuneran sus depósitos en Europa muy por encima de lo que ofertan en España

Por | Ahorro e inversión

La concentración del sector y la alta liquidez obtenida a través de las líneas TLTRO III claves en esta paradoja

Un reciente análisis de ADICAE demuestra prácticas cuestionables, así como un mercado muy fragmentado por países

En un año de récords de cotización y resultados las principales firmas españolas apenas ofertan depósitos entre los consumidores españoles. Ya son varias las ocasiones en las que el BCE o el Ministerio Economía han llamado la atención a estas entidades por esta anomalía, pero salvo leves movimientos, las entidades más representativas permanecen a la espera.

De las firmas cotizadas, tan sólo CaixaBank ha respondido a estos requerimientos ofertando entre sus clientes un depósito al 1% TAE anual bonificable hasta un 2% cumpliendo una serie de requisitos, como la contratación de seguros de vida, salud y/o hogar, contratación de una alarma o domiciliando ingresos superiores a 600€ durante 6 meses.

BBVA también ha movido sus cartas ofertando un depósito al 2,75% TAE. No obstante, esta oferta no figura en la página web de la entidad ni es accesible para los consumidores sin el beneplácito o consentimiento de la entidad. Sólo se oferta entre clientes seleccionados.

El resto del sector sí que ha mostrado más interés por la comercialización de un producto de ahorro básico, motivados tanto por el mandato implícito del BCE como por la necesidad de ampliar su participación en un mercado altamente concentrado.

La oferta, no obstante, puede resultar engañosa pues presenta en muchas ocasiones prácticas de venta cruzada, alta vinculación o la necesidad de contratar fondos de inversión para acceder a las rentabilidades prometidas.

Al otro lado de la frontera, la situación es bien distinta. BBVA, Banco Sabadell o Santander tienen grandes intereses económicos en otros países europeos. Su menor cuota de participación en estos mercados les obliga a ofertar este tipo de producto para ampliar su red de clientes. De esta forma, alguna de estas entidades llega a ofertar depósitos con rentabilidades que superan el 4% TAE e incluso llegan al 5% TAE en algunos supuestos. Una práctica que produce un agravio comparativo entre los consumidores españoles y los del resto de países en los que operan estas entidades.

La oferta europea se encuentra muy fragmentada y varía mucho de un país a otro en función de sus circunstancias particulares, pero la totalidad de los países analizados presentan algo en común, la agitación del mercado por parte de las entidades puramente digitales.

El nivel de educación financiera de los consumidores españoles también juega un papel crucial en su contra. El miedo o el recelo a cambiar de entidad financiera para obtener una mejor oferta o trato, o el envejecimiento de la población y su exclusión hacia canales eminentemente digitales permiten que las entidades maltraten a sus clientes sin repercusiones aparentes.

Accede al análisis de ADICAE y a la oferta de depósitos nacional y europea a clicando sobre esta frase o en la siguiente imagen: