
El año 2007, el último pre-crisis, cerró con un volumen de crédito dudoso en las entidades financieras españolas de 16.250 millones de euros, según el balance del Banco de España. Cinco años y medio después, en mitad de una recesión que no se suaviza, este montante de préstamos de cobro difícil se ha multiplicado por diez, supera los 163.000 millones de euros y mantiene una evolución negativa que marcó máximos a mediados de 2012 pero que se está corrigiendo muy lentamente a pesar de los esfuerzos enormes de los consumidores por atender a sus pagos y de que se ha cerrado el grifo de la concesión de nuevos créditos en España. Leer más










