
En la actualidad, a las compañías les sale más rentable cancelar el vuelo si el retraso llega a tres horas que a intentar arreglar el problema, pues la compensación que deben pagar al viajero es la misma y al suspender el vuelo se ahorran el combustible y los costes del servicio. Con propuesta de la Comisión Europea se tratará de evitar que el vuelo se cancele, ya que se da más tiempo para arreglar las incidencias. Con la reforma, se supone que el usuario finalmente logrará viajar a su destino… Una excusa para que el viajero llegue tarde y sin posibilidad de compensación económica. Esta propuesta de la Comisión Europea debe ser debatida por los estados miembro y aprobada en los próximos 18 meses. Leer más









