
El 15 de julio de 2008 la inmobiliaria Martinsa Fadesa solicitó el concurso de acreedores voluntario. Un concurso de acreedores en el que miles de consumidores vieron cómo se desvanecían sus sueños de adquirir una vivienda, aunque con anterioridad habían abierto un crédito con la inmobiliaria para la adquisición de su vivienda. Unos créditos por los que, desde entonces, los afectados tendrían que pelear. Leer más









