La crisis del coronavirus Covid-19 y el confinamiento obligado de millones de ciudadanos ha multiplicado exponencialmente la actividad en internet de toda la población a lo largo de los últimos meses. Teletrabajo, e-commerce, redes sociales, campañas solidarias o nuevos negocios vinculados a esta crisis (fabricación de material, geles, mamparas…) han situado más que nunca a usuarios y consumidores frente a pantallas de ordenador y dispositivos móviles.

Según diversos informes, el aumento de la conectividad durante el confinamiento se cifra en torno al 71%. Lamentablemente este aumento de la actividad on line ha disparado los peligros a los que se puede enfrentar un usuario o consumidor on line y los intentos de estafa a través de la red. Por todo ello ADICAE insiste en que los consumidores deben conocer cómo evitar fraudes y estafas en la era digital, más si cabe en momentos como el actual, en la que se ha detectado un importante aumento de este tipo de prácticas delictivas y una adaptación de los mismos a la situación actual. Un consumidor formado e informado es un consumidor más seguro.

Con los datos encima de la mesa, es innegable que el confinamiento decretado con motivo de la propagación del coronavirus Covid-19 ha afectado al día a día de millones de usuarios y consumidores y así lo declara el 81,5% de la población. Muchos de estos cambios pasan por un mayor tiempo conectados a una red, bien sea a través de datos fijos o móviles, estimándose que los españoles han pasado cerca de la mitad (47%) de su confinamiento conectados a internet: unas 79 horas semanales.

Con millones de usuarios y consumidores confinados en sus casas y conectados durante muchísimas horas a la red se han incorporado una serie de rutinas online al día a día de los españoles, como podrían ser trabajar conectado desde casa (el 13% reconoce haberlo hecho por primera vez durante el confinamiento), utilizar softwares de comunicación (10%), realizar consultas online (7%), asistir a formación online (6%), ver contenidos a través del móvil (5%), pagar por entretenimiento online (3%) o comprar y usar la banca online (2%).

Lamentablemente, ese incremento en el tiempo que están pasando los españoles conectados ha acarreado, a su vez, un incremento de la denominada ciberdelincuencia, de tal manera que ADICAE ha constatado, a través de las consultas de sus socios y de los distintos grupos de trabajo que esta asociación dedica al mundo digital desde distintos puntos de vista, un significativo aumento en los intentos de fraudes y estafas y una transformación en algunos casos de viejas estafas, orientadas ahora al coronavirus Covid-19. El dato que lo corrobora es estremecedor, fuentes de la Guardia Civil cifran en un 70% el aumento de delitos por estafas por internet durante el confinamiento.

En esa misma línea, ya a mediados del mes de abril, Policía Nacional informaba que su Unidad Central de Ciberdelincuencia había solicitado, obtenido y verificado el bloqueo de 45.773 dominios de páginas web relacionados con el Covid-19 y que estaban siendo utilizados para actividades criminales. El número ascendía a más de 120.000 dominios considerados como sospechosos. El propio Cuerpo Nacional de Policía reconocía que desde la entrada en vigor del Estado de Alarma, y por el aumento de ciudadanos haciendo uso de Internet, los especialistas en ciberdelincuencia de la Policía Nacional han intensificado la vigilancia y monitorización de los movimientos presumiblemente ilícitos por la Red y las redes sociales.

Estafa digitales en tiempos de coronavirus
Dentro de la apuesta que desde hace años ha realizado ADICAE por la alfabetización digital, como refuerzo en la defensa de los derechos de los consumidores, han sido muchos los recursos que esta asociación ha puesto en marcha para que los propios usuarios y consumidores sean capaces de detectar los posibles intentos de fraude y estafa digitales, como mejor garantía contra los mismos y en búsqueda de un uso responsable y seguro de internet. Con ayuda de estos recursos, esta asociación ha ido denunciando los métodos más utilizados por los ciberdelincuentes, métodos que en estos dos meses se han adaptado a la realidad que vivimos. Entre ellos:

– Phising. Básicamente consiste en engañar al usuario para robarle información confidencial haciéndole creer que está en un sitio de confianza. La adaptación a la crisis sanitaria ha venido porque los ciberdelincuentes han tratado de suplantar la identidad de instituciones de renombre, como puede ser la OMS o un conocido hospital, q para tratar de ganarse la confianza del usuario y acceder a determinados datos personales, como los datos bancarios o incluso infectar su equipo con un malware. Se han llegado a detectar correos ofreciendo el test de diagnóstico para que al hacer clic en el enlace conseguir los datos. A lo largo de todo el confinamiento son varios los intentos masivos de phising que ha desarticulado la Policía Nacional.
– De caridad. Otro intento de engaño clásico que vive su auge en estos días son las conocidas como de caridad o solidaridad, que suelen surgir en momentos de crisis, como por ejemplo tras un desastre natural. En este caso, los ciberdelincuentes se hacen pasar por una ONG para pedir donaciones que jamás llegarán a destino, con el clásico método de “Manda ayuda a…”.
– De apoyo. Una modalidad similar es utilizada en ocasiones simplemente para conseguir nuestros datos y lo que nos piden es que mostremos, por ejemplo, nuestro apoyo a los sanitarios por si labor desempeñada y al anexionarnos consiguen su objetivo.
– Ofertas de empleo falsas. El parón en la actividad económica del país ha hecho resurgir este tipo de intentos de estafa en las que se ofrece un puesto de trabajo pero se solicita inicialmente un dinero a los candidatos en concepto de gastos de gestión previos y reembolsables.
– Ofertas de negocio falsas. Similar a la anterior, se ofrecen posiblidades de negocio que son falsas y que igualmente piden realizar una inversión inicial al engañado. En estos días, estos falsos negocios han ido ligados a la fabricación de material de prevención como mascarillas o geles, por ejemplo.
– Ventas falsas. Ligados también a estas nuevas necesidades de material de higiene y prevención sanitaria, como geles, mascarillas, máscaras… se han dado casos de estafas en su venta.
– Smishing. Similar al phising pero a través de mensajes SMS al móvil, buscan hacerse con nuestros datos. Al igual que con el anteriormente citado, los ciberdelincuentes han tratado de hacerse pasar por autoridades sanitarias para realizar estos intentos de engaño.
– Malware. Es un tipo de delito en el que se busca ‘infectar’ nuestro equipo para tomar el control del mismo y hacerse con nuestros datos. En el marco actual, se ofrecían documentos relacionados con la protección contra el coronavirus Covid-19 como cebo.
– Soporte técnico fraudulento. Se han detectado denuncias de usuarios que afirmaban haber recibido llamadas de un supuesto “soporte técnico” para colaborar mientras duren estas semanas de teletrabajo. Lamentablemente, tras seguir sus indicaciones, el ciberdelincuente acaba por conseguir las credenciales del usuario engañado o que éste se instale algún software malicioso sin que darse cuenta.
– Servicios gratuitos y falsos cupones. En pleno confinamiento han aparecido fraudes sobre supuestas promociones y suscripciones gratuitas o con descuentos. Un ejemplo de mensaje que podemos recibir es el siguiente: “Disfruta de todos nuestros servicios de streaming de películas y series de forma totalmente gratuita”. Los ciberdelincuentes buscarán que rellenemos algunos formularios con nuestros datos personales o que paguemos una pequeña cantidad bajo cualquier excusa.

ADICAE enseña a protegerse
Como resultado del intenso trabajo de distintos grupos de ADICAE, esta asociación, con el apoyo del ministerio de Sanidad, Bienestar Social y Consumo, y en el marco del proyecto Retos del presente y futuro en el Ecommerce: Seguridad, privacidad, e información a los consumidores, ponía en marcha una iniciativa, materializada en el portal www.consumidordigital.org, para ofrecer a usuarios y consumidores en un mismo sitio web todos los contenidos necesarios para que puedan asumir responsablemente la defensa de sus derechos y conecten con otras personas que a su vez están buscando soluciones colectivas a problemas colectivos.

Más allá, y conscientes del aumento del uso de las redes sociales y como añadido al manual anterior, ADICAE lanzaba el observatorio noteenredesconlasredes.adicae.net, como respuesta a los retos de los consumidores ante las redes sociales y la innovación digital, recordando por último que dentro del portal de formación de esta asociación hay cursos gratuitos sobre la materia, como el de nuevos retos y tendencias en redes sociales.

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