Irrisoria y escandalosa multa a Iberdrola por manipular el precio de la electricidad

Por | Actualidad, Consumo

Se trata de una infracción “muy grave”, y la CNMC no duda en señalar en su informe que “hay fraude y actuación engañosa”. Sin embargo, a pesar de la rotundidad de las acusaciones del organismo supervisor, la sanción que impone a Iberdrola es de tan solo 25 millones de euros, apenas un 1% del beneficio que tuvo la eléctrica en 2014. El beneficio estimado que obtuvo Iberdrola por manipular el mercado fue de 21,5 millones, pero su impacto en los consumidores supuso 105 millones. Cabe recordar, además, que solo el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, cobra al día 42.000 euros por su puesto en la empresa. Durante 2014, año en el que repercutieron las fraudulentas (en palabras de la propia CNMC) actuaciones de Iberdrola para subir el precio, Sánchez Galán se subió el sueldo un 22,6%, alcanzando un salario anual de 9,1 millones de euros. Leer más

Las cadenas de distribución imponen pautas de alimentación insostenibles

Por | Actualidad, Alimentación

Unas pocas empresas controlan un porcentaje cada vez mayor del comercio de alimentos. Su forma de distribución genera dificultades a los consumidores a la hora de optar por sus decisiones de compra, así como graves impactos ambientales y sociales. Apenas un grupo de sólo 250 empresas concentra las ventas del comercio minorista de todo el planeta, y entre ellas de distribución de alimentos. En nuestro país destacan grandes cadenas de alimentos como Mercadona, Carrefour y Alcampo. El objetivo es obtener beneficios a toda costa y a cualquier precio, lo que contribuye a degenerar las pautas más razonables de consumo. Leer más

Se puede instaurar un cuatripartidismo que frene los síntomas de cambio

Por | Actualidad, Consumo

Los vientos de cambio políticos que se habían atisbado desde las elecciones Europeas de 2014 han degenerado en un espectáculo insulso que ha frenado las expectativas de cambio que se habían generado en nuestro país. A este fenómeno mediático, que pone el foco de atención en los aspectos más frívolos de los candidatos electorales, hay que añadir la deriva hacia un cuatripartidismo que no colma las expectativas de cambio y pretende sustituir al caduco bipartidismo por un régimen que deje todo prácticamente como está. En esa dialéctica entre la vieja política (representada por los partidos tradicionales) y la nueva, se corre el riesgo de que las modernas vías de participación y las renovadas propuestas se queden en mero formalismo que perpetúe las pautas políticas de siempre, y todo quede en mero cambio cosmético. Leer más