
‘Spain is different’, decía el famoso eslogan del desarrollismo español. Lo cierto es que, en materia de depósitos, España sigue siendo diferente al resto de Europa. El Banco Central Europeo (BCE) fijó el pasado septiembre el tipo de interés de la zona euro en un 0,05%; en junio ya lo había bajado al 0,15%. Si bien las consecuencias de la más reciente rebaja todavía no se pueden apreciar en las estadísticas, la medida tomada por el BCE a principios del verano ha arrastrado consigo la rentabilidad de los depósitos en toda Europa, pero más si cabe en España, donde los depósitos son un 40% menos rentables que la media europea. Un problema que no es nuevo y que favorece la contratación de productos financieros de riesgo. Leer más








