El Defensor del Pueblo respalda a los consumidores en línea con las tesis de ADICAE

Por | Consumo

El informe anual del Defensor del Pueblo correspondiente al 2018 censura el cobro de determinadas comisiones bancarias, la falta de un defensor del cliente financiero, critica la la mala gestión del Banco de España en la resolución del Banco Popular, así como los servicios de Atención al Cliente y la ineficacia de la resolución extrajudicial de conflictos, con especial énfasis en las cláusulas suelo, a las que vuelve a dedicar un apartado concreto.

El Defensor del Pueblo sólo tiene que leerse las reivindicaciones de ADICAE en materia de consumo financiero para poder realizar un exhaustivo informe de la situación de los afectados por esta mala praxis continuada de la banca del siglo XIX que sufrimos en nuestro país.

La Oficina del Defensor del Pueblo acaba de hacer público su informe anual relativo a 2018. En el apartado relativo a la actividad económica se ven reflejadas gran parte de las demandas y peticiones de ADICAE.

Las comisiones bancarias han llegado a suponer un ingreso tal para la banca que le permiten afrontar directamente los gastos de personal. ADICAE viene denunciando que con los más de 21.000 millones que los bancos ganan anualmente en comisiones soportan casi el 100% de los gastos de sus trabajadores. Las más criticadas son las que soportan las cuentas bancarias básicas que pueden afectan mucho más a las personas en situación de vulnerabilidad.

En este caso, ADICAE ya advirtió que la normativa aprobada se quedaba corta y alertaba de exclusión financiera. La asociación considera fundamental ampliar la situación de vulnerabilidad a la hora de otorgar la gratuidad de las cuentas de pago básicas a la situación de dependencia o incapacidad laboral, parados mayores de 52 años, víctimas de violencia de género o aquellas personas que paguen más del 40% de sus ingresos netos de la unidad familiar en una hipoteca.

El informe también clama contra la ineficacia de los servicios de reclamaciones y su falta de respuesta a las demandas de los consumidores abocan a éstos a llevar sus quejas ante la justicia. Esto supone un gasto añadido, un retraso, un perjuicio en todos los ámbitos, además de sobrecargar el ya entorpecido sistema judicial.

También afea la conducta de la banca que no asume las recomendaciones relativas a transparencia, formación y diligencia de los servicios de atención al cliente de las entidades emitidas por el propio Banco de España.

Tanto el Banco de España como la CNMV y la Dirección Genera de Seguros y Fondos de Pensiones reciben su parte. El Defensor también pide cuentas al ejecutivo por la no regulación de la autoridad de defensa del cliente financiero que debería estar en funcionamiento desde el pasado año tras un compromiso adquirido por el Ministerio de Economía y que ADICAE viene reclamando desde hace años.

Un escalón más en la indefensión de los consumidores supone el nulo funcionamiento de la resolución extrajudicial de conflictos que también lleva a los afectados a la vía judicial. Este informe refleja la necesidad de que el Gobierno y el Parlamento revisen el sistema extrajudicial establecido en el sistema ideado por Guindos en las cláusulas suelo, duramente criticado por ADICAE, para impulsar una solución universal como la macrodemanda, actualmente recurrida por las entidades ante el Tribunal Supremo. Es el segundo año que el Defensor del Pueblo se queja del mal funcionamiento del Real Decreto.

El Defensor se queja de que la falta de respuesta de las entidades envía a los consumidores a la vía judicial a la que “algunos han tenido que renunciar por carecer de medios económicos”. De esta forma incide en la estrategia de las entidades, denunciada por ADICAE, de “desincentivación” a las reclamaciones, lo que pasa por tratar de alargar todo lo posible el proceso para que los clientes abandonen sus pretensiones.

ADICAE critica en la junta de accionistas de Telefónica su enriquecimiento desleal a costa de los consumidores

Por | Consumo

ADICAE ha pedido explicaciones al Consejo de Administración de Telefónica por sus altos beneficios a costa de los consumidores con comportamientos como el que ha tenido con el servicio de Movistar Fusión. Este servicio ha subido progresivamente el precio a los clientes que ya lo habían contratado, y ahora en julio lo hará de nuevo. La asociación denuncia que este incremento es abusivo porque si el consumidor no ha solicitado aumento de prestaciones del servicio, no puede ser una excusa para modificar al alza periódicamente la factura a los clientes de la empresa.

Esta práctica habitual en el comportamiento de Telefónica no atiende las sanciones que recibe por las autoridades de consumo, ya que resulta muy barato pagar 750.000 euros como la sanción del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, cuando los beneficios son de 3.950 millones.

ADICAE también ha preguntado sobre los ingresos que se obtiene de saltarse las normas sobre la Competencia. Recientemente la CNMC ha anunciado una multa a Telefónica de 3 millones de euros por incumplir la normativa sobre la Competencia dificultando a sus competidores instalar en sus edificios o alquilar su red para los servicios de banda ancha, tal y como se le exige como operador histórico de España.

La asociación de consumidores también ha cuestionado que desde abril de 2017, cuando la cotización de Telefónica supero los 10,5 €/acción, la tendencia ha sido bajista hasta los actuales 7,15 €/acción. ADICAE lo ha discutido porque a pesar de esta tendencia, las remuneraciones fijas del Presidente y Consejero Delegado (1.923.000 euros y 1.600.000 euros respectivamente) se han visto aumentadas en 2019 por la retribución variable de (3.478.000 euros para el Presidente y 2.400.000 euros para el Consejero Delegado) bajo el axioma de que los objetivos para esta retribución variable se han cumplido al 100,5%.

Además, ADICAE ha recordado a Telefónica que la entidad debería saber que su imagen reputacional se basa en primer término en la opinión de sus clientes, y debería tomar un posición de trato ejemplar con los consumidores y accionistas también en propio beneficio de la entidad.

 

ADICAE reivindica el papel decisivo de los consumidores para cuidar el medio ambiente

Por | Consumo

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente que se conmemora este miércoles 5, ADICAE hace hincapié en el poder de los ciudadanos como agentes de consumo y actores principales para transformar la actual dinámica de deterioro y colapso mediambiental.

El 70% de las decisiones del Sistema Agroalimentario mundial están en manos de unas pocas grandes empresas del planeta, cuyo objetivo es la búsqueda del máximo beneficio y no tienen en cuenta efectos tan importantes como los gases de efecto invernadero que expulsan debido al transporte y su huella ecológica. Además, tampoco atienden el desperdicio de alimentos que supone la emisión de 3.300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera o el gasto de 250 km3 de agua cada año como plasma ADICAE en su guía de alimentación: Planificar y reutilizar todo es empezar.

Actualmente nos encontramos en un momento de alerta que exige medidas urgentes para poder revertir próximos escenarios de la catástrofe medioambiental que podrían conllevar consecuencias desastrosas. Un hecho muy simbólico es la existencia de islas de plásticos flotando en el Pacífico. Algunas de esas islas llegan a alcanzar el tamaño de países como Francia, Alemania y España juntos, y en aumento, llegando a estimar la existencia de más plásticos en nuestros mares que peces para el año 2050. Otro dato alarmante es el que ofrece la OMS (Organización Mundial de la Salud) en torno a la contaminación, a la cual atribuye diecisiete millones de muertes anuales.

Aunque son necesarias decisiones globales e internacionales, las acciones locales e individuales de los consumidores pueden ser parte del salvavidas medioambiental que se requiere. Por eso, ADICAE quiere poner el foco en exigir políticas de transformación hacia un modelo sostenible y fomentar el papel de los consumidores.

La asociación reivindica que, aunque las pérdidas y desperdicios se producen a lo largo de toda la cadena de producción y distribución de los alimentos, los consumidores tienen que ser conscientes de que en los hogares se desperdicia una cantidad muy importante alimentos y desechos. Según el antiguo Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, los consumidores intervienen en el 42% del total de ese desperdicio.

En nuestra sociedad de consumo, la generación de residuos es cada vez mayor, el aumento de la tendencia del «usar y tirar», o el abuso innecesario de envoltorios y envases que lejos de aportar o enriquecer el producto, lo único que hace es contaminar, la obsolescencia programada, que irremediablemente hace cautivo al consumidor en la necesidad de seguir comprando productos que dejan de servir por llegar a la fecha que le fijan, entre otras circunstancias. Este sistema económico ha generado grandes problemas, sobre todo en los países de economías desarrolladas.

Por ello, desde ADICAE se propone llevar a cabo las 4R: reducir, reutilizar, reciclar y recuperar; y ofrece a los consumidores pequeños trucos de acciones cotidianas que apoyan esta formula, y que lejos de suponer un coste pueden constituir diferentes formas de ahorro.

¿Qué puede hacer el consumidor para reducir la contaminación?

En muchas ocasiones, sin apenas darse cuenta, el consumidor lleva a cabo acciones que tienen una incidencia en el medio ambiente. Un ejemplo muy concreto puede ser la contaminación de aguas. Se pueden contaminar con aceites o productos de limpieza que pueden afectar a la calidad de miles de litros de agua. Estos productos se deben separar y llevarse a un centro de recogida o punto verde. Este tipo de hábitos son pequeños gestos que conllevan un gran cambio, otro ejemplo de ello es sustituir los desatascadores químicos por vinagre o bicarbonato, además de contribuir a la mejora del medio ambiente, es una forma barata de mantener las cañerías a punto.

Además, el sentido común es un aliado clave en el ahorro y la sostenibilidad. En el caso expuesto es fundamental cerrar los grifos mientras no se usan y revisar y cambiar los grifos que gotean. También podemos usar dispositivos como grifos reductores de caudal que reduce el consumo hasta el 50%.

El váter es el gran sumidero de agua del hogar. Tirar de la cadena de una cisterna convencional puede llegar a consumir, según los modelos, entre 10 y 15 litros de agua. Los sistemas de doble descarga permiten un importante ahorro, pero si no se dispone de ellos, algo tan sencillo como colocar una o dos botellas de plástico llenas dentro del depósito reducirá unos 3 litros por descarga.

También se puede ayudar a revertir la situación si ha llegado el momento de sustituir electrodomésticos, apostar por los de bajo consumo es una buena idea. Por ejemplo, una lavadora antigua gasta unos 80 litros en cada lavado, mientras que un modelo de bajo consumo sólo gasta 50 litros.

Otra situación que se puede hacer para que llenar el depósito del coche no sea un doloroso trámite para el bolsillo del consumidor y además tener una actitud más responsable y respetuosa con el medio ambiente, es tener presentes las prácticas de conducción eficiente, que permiten ahorrar hasta un 20% en consumo de combustible. Además de evitar el coche siempre que se pueda utilizando el transporte público.

Muchas veces, sin apenas darse cuenta, el consumidor está contaminando y desperdiciando. Por eso, ADICAE apuesta por otro modelo de consumo por medio de la acción colectiva, porque este consumo tan generalizado requiere un gran trabajo y apoyo de todos los consumidores que con sus actos individuales y cotidianos, llevados a lo colectivo, pueden suponer grandes cambios.

 

 

Los afectados dejan claro en el juicio el fraude a miles de consumidores en la salida a bolsa de Bankia

Por | Acción colectiva

Manuel Pardos, presidente de ADICAE, celebra que por fin los afectados han podido declarar en el juicio. “Es vergonzoso que una entidad estatal, que la pagamos todos los españoles y a la que hemos pagado 23.000 millones de rescate, no quiera dejar que declaren los afectados y que se esclarezca lo realmente sucedido”.

 

ADICAE, que representa a 1.384 perjudicados en el juicio y defiende los intereses generales de los consumidores, cree que ha quedado claro que la solución aportada por el actual equipo de Bankia a las decenas de miles de afectados se hizo sin negociar con ellos y sometiéndoles a una suerte de ‘chantaje’ . “No cobraron todo lo que tenían que cobrar. Hay un claro perjuicio para los accionistas que llevan desde 2012 en esta batalla y no han percibido el interés que marca la ley”, sostiene Pardos.

A juicio de la asociación poco a poco se está llegando al fondo de la cuestión ahora que ha llegado el turno y voz de los consumidores afectados. El presidente de ADICAE señala al actual equipo de Bankia que ha tratado por todos los medios de que las acusaciones particulares y los afectados no estuvieran en el juicio: “Siguen empecinados en no colaborar con la justicia en la búsqueda de responsabilidades penales del anterior equipo, que muchos todavía siguen con Goirigolzarri, y defendiendo sin disimulo alguno a los actuales acusados”.

Declaraciones de afectados

ADICAE cree que esta declaración de los afectados ha logrado imponer la versión de lo que realmente ocurrió en Bankia para poder exigir todas las responsabilidades de uno de los mayores escándalos financieros ocurridos en España. Los testigos de la aso

 

ciación han dejado duros testimonios que dejan evidencia del escándalo ocurrido cuando se les pregunta sobre la información que se les facilitaba desde la sucursal: “Tenía tanta confianza con el que ellos que decían lo que tenía que firmar y yo no me metía porque confiaba plenamente en ellos”.

También ha quedado evidenciado que a los pequeños accionistas se les insistía en las conversaciones con miembros de Bankia en que era una entidad solvente, que respondería sin problema: “Siempre me lo decían, que estaba en la mejor entidad que había en este país”.

ADICAE cree que las declaraciones de los afectados han desmontado los intentos y mentiras de Bankia y Goirigolzarri. Los 300.000 pequeños accionistas que acudieron a la salida a bolsa mediante engaño son los perjudicados directos, pero también hay toda una sociedad y economía perjudicada. Hoy se pone de manifiesto que la salida a bolsa fue un engaño a todos los pequeños ahorradores por hacerles embarcarse en una aventura fraudulenta.

En este juicio, ADICAE ha defendido los intereses de los afectados que se han agrupado con la asociación. Pero, como afirma el secretario general de la asociación, Fernando Herrero, sobre todo: “ADICAE quiere cooperar al esclarecimiento de lo verdaderamente sucedido: la gran quiebra y el gran fraude de una entidad, ahora en manos del estado, que a pesar de todo sigue empecinada en no dar su brazo a torcer, en no cooperar en la investigación y en no resolver la situación”.

 

ADICAE pide que se aclare lo sucedido con una entidad que ha supuesto un enorme y millonario apoyo de las arcas públicas de mérito y detracción de los fondos disponibles para la economía en su conjunto. Fernando Herrero afirma que “Hoy queda demostrado que la actuación del presidente de Bankia actual y los pasados ha sido en todo momento un intento de esconder la realidad y cerrar en falso un asunto que ha afectado de manera tan grave a los ahorros de tantas familias”.

Asimismo, el secretario general insiste en que: “Estamos hablando de 300.000 pequeños accionistas a los que Bankia planteó una solución unilateral: la recuperación de lo depositado en las acciones con un 1% de interés, pero saltándose lo que la ley dice al respecto: cuatro o cinco años sin disponer de su dinero y de los intereses que debería generar”.