fase 3 covid

La tercera fase acerca al consumidor a la nueva normalidad

Por | Consumo

ADICAE insiste en la importancia de estas transiciones y recuerda a los usuarios y consumidores qué se encontrará en los distintos establecimientos en esta fase, en la que además vuelven las reuniones y talleres

Novedades para los usuarios y consumidores en la fase 3 del Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad que estrenan con el inicio de mes de junio en determinados territorios insulares y que, previsiblemente, llegarán a buena parte de la población peninsular la semana que viene, tras quince días en fase 2. Así, se podrá entrar ya a bares y restaurantes y los hoteles y establecimientos recuperarán zonas comunes. Además, se van incrementando las actividades culturales y de ocio, con una limitación de aforo del 50%. Otra gran novedad, se permiten reuniones de distinta índole con una limitación de 80 asistentes. Desde ADICAE se insiste en la necesidad de que usuarios y consumidores se vayan adaptando a estas normas de funcionamiento, a la par que vuelve a reivindicar la importancia de la información como una de las medidas más eficaces a la hora de exigir el cumplimiento de las mismas, en caso de irregularidades y en beneficio de su propia salud.

Al igual que sucediese con las dos fases anteriores, ADICAE quiere aprovechar la entrada en vigor de la fase 3 en algunos territorios, y la previsión de su implantación en otros muchos desde la semana que vienes, para hacer un repaso a cuál será la realidad que deberían encontrarse los usuarios y consumidores en relación a determinados actos de consumo, en aquellos establecimientos o centros situados ya en fase 3. Así, si esta asociación recordaba a los ciudadanos qué se podían encontrar en fase 1 y en fase 2, ésta repasamos las novedades en fase 3. Entre ellas, la apertura a poder celebrar reuniones y talleres, con aforo máximo de 80 personas y con determinadas prevenciones higiénicas

Comercios y centros comerciales en velocidad crucero

Los comercios que se ubiquen en territorios que ya se encuentren en la Fase 3, pueden abrir sus puertas, con un 50% del aforo total y garantizando una distancia mínima de dos metros entre clientes. Igualmente tendrán un horario prioritario para personas mayores y vulnerables, podrá establecerse un sistema de reparto a domicilio preferente para colectivos determinados.

fase 3 desescaladaA su vez, los centros y parques comerciales van recuperando normalidad aunque sólo podrán abrir al público si se limita el aforo de sus zonas comunes y recreativas al 40% y, en cada uno de los establecimientos y locales comerciales situados en ellos, al 50%.

Además, se mantienen las precauciones con los productos, pues no se podrá poner a disposición de los clientes unidades de prueba no destinadas a la venta como cosméticos, productos de perfumería, y similares que impliquen manipulación directa por sucesivos clientes, ni tampoco se podrán colocar en los establecimientos comerciales productos de telecomunicaciones para uso y prueba sin supervisión de un trabajador que de manera permanente pueda proceder a su desinfección inmediata tras la manipulación por parte de cada cliente.

En las tiendas de ropa, los probadores deberán utilizarse por una única persona y después de su uso se limpiarán y desinfectarán. Las prendas que se prueben deberán ser higienizadas antes de ser facilitadas a otros clientes. Esta medida será también aplicable a las devoluciones de prendas.

Por último, y en cuanto a los mercadillos, para los que los ayuntamientos pueden permitir una mayor ocupación física o nuevos días de celebración, se garantizará la limitación a la mitad de los puestos habituales o autorizados, limitando la afluencia de clientes, de manera que se asegure el mantenimiento de la distancia social de dos metros. Se garantizará que los productos comercializados no sean manipulados por parte de los consumidores.

Bares y restaurantes, acceso al local

A excepción de discotecas y locales de ocio nocturno, los establecimientos de hostelería y restauración ya pueden reabrir para consumo en el local con el límite en el 50% de su aforo y pudiendo consumirse tanto sentados como en la barra, manteniendo las correspondientes distancias de seguridad.

En cuanto las terrazas, se les permite ya un aforo del 75% de las mesas, con una ocupación máxima por mesa o agrupación de mesas de 20 personas.

Zonas comunes en hoteles y establecimientos turísticos

Los hoteles y establecimientos turísticos recuperan sus zonas comunes, con limitación del 50% del aforo y la obligatoriedad de ventilar dos horas antes de su uso los espacios cerrados donde se vayan a celebrar eventos, actividades de animación o gimnasios. Igualmente, las actividades de animación o clases grupales deberán diseñarse y planificarse con un aforo máximo de 20 personas y de forma preferente al aire libre.

Actividades culturales y de ocio, al 50%

Como norma general, en las distintas actividades culturales y de ocio se limitará el aforo al 50% y se tomarán las medidas necesarias para que se respeten las distancias necesarias de seguridad. 

Así por ejemplo, todos los cines, teatros, auditorios, circos de carpa y espacios similares de espectáculos podrán desarrollar su actividad, siempre que cuenten con butacas preasignadas suspension eventosy no superen la mitad del aforo autorizado en cada sala. 

En las actividades al aire libre, el público deberá permanecer sentado, guardando la distancia necesaria y no podrá superarse el 50% del aforo autorizado, ni reunir más de 80 personas.

En los centros recreativos turísticos, zoológicos y acuarios se limitará el aforo total al 50% y a un tercio el aforo en las atracciones y lugares cerrados. Además, realizarán, al menos dos veces al día, una limpieza y desinfección de las instalaciones con especial  atención a las superficies de contacto más frecuentes como atracciones, máquinas de entretenimiento, pomos de puertas, mostradores, pasamanos, máquinas dispensadoras, suelos, teléfonos, grifos, y otros elementos similares.

Reuniones, asambleas, talleres

Con la llegada de la fase 3, se establece, en el artículo 40 de la Orden SND/458/2020 de 30 de mayo a la que venimos haciendo referencia en el presente texto, la posibilidad de volver a celebrar congresos, encuentros, reuniones de negocio, conferencias y eventos promovidos por cualesquiera entidades de naturaleza pública o privada, sin superar en ningún caso la cifra de 80 asistentes y bajo unas condiciones de prevención e higiene comunes a todas las actividades permitidas en esta fase.

Además, se da vía libre, bajo las mismas condiciones, a la realización, por parte de personas físicas y jurídicas, públicas y privadas, de actividades y talleres informativos y de divulgación en el ámbito de la investigación científica y técnica, el desarrollo y la innovación, dirigidos a todo tipo de público, y que tengan por objeto el aprendizaje y la divulgación de contenidos relacionados con la I+D+I.

 

¿Cómo serán en fase 3 las reuniones?

El artículo 6  de la citada orden recoge las medidas de higiene exigibles a las actividades permitidas y que serán las que rijan en las reuniones, asambleas o talleres formativos que se pudieran celebrar. Así, se deberá asegurar que se adoptan las medidas de limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros, entidades, locales y establecimientos.

En las tareas de limpieza, con los materiales adecuados, se prestará especial atención a las zonas de uso común y a las superficies de contacto más frecuentes como pomos de puertas, mesas, muebles, pasamanos, suelos, teléfonos, perchas, y otros elementos de similares características.

Además, se deben realizar tareas de ventilación periódica en las instalaciones y, como mínimo, de forma diaria y durante el tiempo necesario para permitir la renovación del aire. De haber ascensores, su uso se limitará al mínimo imprescindible y la ocupación máxima de los mismos será de una persona, salvo que sea posible garantizar la separación de dos metros entre ellas.

En cuanto a los aseos, su ocupación máxima será de una persona para espacios de hasta cuatro metros cuadrados, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso también se permitirá la utilización por su acompañante. Para aseos de más de cuatro metros cuadrados que cuenten con más de una cabina o urinario, la ocupación máxima será del cincuenta por ciento.

En todas las actividades, se deberá disponer de papeleras en las que poder depositar pañuelos y cualquier otro material desechable. Dichas papeleras deberán ser limpiadas de forma frecuente y, al menos, una vez al día.

inversiones en depósitos

El mercado presenta síntomas de un giro de la inversión hacia productos menos conservadores, según avanza la crisis del Covid-19

Por | Ahorro e inversión

Aunque en un primer momento se produjo un éxodo masivo hacia depósitos bancarios, ADICAE detecta una vuelta paulatina en las últimas semanas hacia fondos de inversión que, aunque presuman de garantizados, siempre conllevan algún riesgo

La crisis provocada por la propagación del coronavirus Covid-19 va más allá del ámbito sanitario y sus terribles repercusiones y uno de sus principales daños colateral ha recaído sobre el sector financiero, cuya actividad económica entró prácticamente en un estado de hibernación total con el decreto del Estado de Alarma y las medidas de confinamiento. Ante ello, los distintos balances y las tendencias detectadas por ADICAE sitúan a un mercado de valores marcado por distintos momentos. Así, durante las primeras semanas se produjo un movimiento inicial muy acuciado hacia productos muy conservadores para poner a buen recaudo los ahorros. Posteriormente, ese ímpetu inicial se retuvo, entrando en un momento de espera y de análisis de posibilidades. Por último, en estas últimas semanas se empieza a vislumbrar una tendencia hacia inversiones menos conservadoras, tendencia que avalan los nuevos productos que ya empiezan a lanzar los bancos. ADICAE entiende que, ante el panorama actual y en su actividad como inversores, los ciudadanos deben tener una dosis extra de precaución en forma de análisis preliminar, ante la incertidumbre actual de un mercado especialmente volátil.

Con los datos en la mano, las primeras reacciones de los mercados financieros nacionales a la crisis del coronavirus Covid-19 están ya corroboradas, pues la rápida propagación del mismo y el decreto del Estado de Alarma a mediados del mes de marzo supusieron un auténtico tsunami para los mercados, provocando una habitual reacción conservadora en tiempos de crisis por parte de los inversores. Esta reacción se tradujo en una importante salida de recursos de los fondos de inversión, en forma de reembolsos por aproximadamente 6.000 millones de euros durante la segunda mitad del mes de marzo y primeras tres semanas del mes de abril. Reembolsos que supusieron alrededor del 2,1 % del patrimonio de los fondos, concentrándose en los fondos globales y los de renta fija. Este inesperado, por repentino, movimiento no supuso problemas de liquidez en los mercados, según informaba la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

En paralelo, se priorizó evidentemente la seguridad frente a la rentabilidad, encontrando en los depósitos bancarios el refugio para esas primeras semanas de crisis. Hay que señalar que esta crisis económica tiene condicionantes completamente nuevos, al venir provocada directamente por un factor externo procedente del ámbito sanitario y no financiero, por lo que la incertidumbre en cada escalón de la misma es mayor.

Así, este poner el dinero a buen recaudo se tradujo en que los depósitos de los hogares aumentaron en marzo en más de 10.000 millones de euros, hasta superar los 861.000 millones, un 1,2 % más que en el mes anterior y un 5,3 % más que un año antes, según datos de la CNMV.

A la expectativa del mercado

como invertirCon unos niveles del indicador de estrés de los mercados financieros españoles no vistos desde el año 1999, dato que marca básicamente el nivel de incertidumbre, alcanzado a primeros de mayo la cuota de 0,65, cuando había partido de 0,19 en marzo con un mayor ritmo de subida en abril, ralentizándose con el paso de las semanas, se puede hablar de una segunda fase donde esa reacción tan acusada de las primeras semanas va perdiendo fuerzas y comienzan a verse otros movimientos que no sean los únicamente conservadores. Sigue llegando dinero a los depósitos bancarios pero se detectan de nuevo inversiones en fondos, con un repunte de suscripciones ya en la última semana de abril. 

ADICAE insiste en que la crisis económica provocada por la propagación del coronavirus Covid-19 cuenta con características distintas a cualquiera de las crisis anteriores, por lo que el nivel de incertidumbre y, por tanto, de posible volatilidad de los mercados es mayor y los comportamientos de los mismos serán por tanto poco previsibles. Usuarios y consumidores deberán tener en cuenta las diferencias con respecto a otros escenarios antes de hacer movimientos que pudieran desembocar en sobreendeudamientos

Reaparecen los fondos de inversión

Esta llamada a la prudencia, en forma de análisis, que hace esta asociación nace de la tendencia que se está detectando durante estas últimas semanas con una doble vía bien diferenciada. Un perfil más conservador que ante la incertidumbre, caída de ventas y necesidad de liquidez en los próximos meses seguirá acudiendo a los depósitos bancarios, pero un perfil con más tolerancia al riesgo que va ganando peso en el balance actual de los mercados de valores y que vuelve a la suscripción de fondos de inversión. Éstos ya han recuperado las suscripciones netas, frente a dos meses de reembolsos.

Otra señal de esta tendencia, a sumar al recién citado balance positivo de suscripciones frente a reembolsos, la dan los propios bancos, que han lanzado casi al unísono una nueva oleada de fondos de inversión garantizados al vencimiento en las últimas semanas. ADICAE entiende que la intención de los bancos, una vez detectada la vuelta de los inversores, es la de captar y retener a aquellos que pudieran situarse entre los dos perfiles, ofreciéndoles productos no agresivos y que aseguran cierta fidelidad en el tiempo, si no se quiere caer en comisiones por reembolsos anticipados. Este modelo sí es un calco del elegido en cierto momento de la crisis de 2008, cuando se dispararon los fondos garantizados.

Señalar que todos los grandes bancos han movido pieza en esta dirección durante las últimas semanas, presentando nuevos productos garantizados desde el BBVA, Sabadell, Bankia, Kutxabank, Santander, CaixaBank. Aunque cada uno de ellos tiene sus propias características en cuanto por ejemplo a vencimientos y comisiones varias, todos mantienen una línea común en cuanto a que ofrecen posibilidades periódicas para ir recuperando liquidez, exentas de las comisiones que, por lo general, son altas.

Formarse e informarse, antes de invertir

Llegados a este punto, desde esta asociación se quiere poner en alerta a los inversores menos experimentados de los posibles riesgos que todo fondo conlleva, aunque su apellido incluya la palabra garantizado. Diversos gastos y, sobre todo, comisiones por un reembolso anticipado pueden suponer una sorpresa a quien acude a estos productos sin haber realizado un estudio previo y una comparativa con otros productos, para conocer a la perfección sus características.

Dentro del propio ADN de ADICAE está intrínseca su vocación de fomentar entre los ciudadanos, usuarios y consumidores la formación en distintas materias como medida de autoprotección. De ahí que son muchos los recursos que esta asociación ofrece a cualquier ciudadano a través de, por ejemplo, su portal de formación, donde entre los distintas materias encontrará todo el contenido necesario para realizar una inversión con total conocimiento de los conceptos básicos que todo inversor debe conocer antes de lanzarse a serlo, a su web específica sobre Educación Financiera, donde también encontrarán un buen número de valiosos recursos.

Compra de vivienda como inversión

compra viviendaPor último, hacer un inciso en cuanto a la vuelta de los inversores a los fondos de inversión recogiendo un dato que habla de la posible vuelta a la compra de vivienda como producto de inversión. Así, en lo que va de año un 6% de las operaciones de compra de vivienda se ha producido a ‘ciegas’, es decir sin ver la residencia adquirida. Aunque en principio este tipo de compras puede acoger a distintos perfiles de comprador, por ejemplo a aquel que quiere una vivienda en un determinado edificio o zona y no deja pasar la oportunidad, lo cierto es que suele ser un indicativo de la presencia de inversores en vivienda que aprovechan precios a la baja para la adquisición de nuevos inmuebles. ADICAE recuerda todas las consecuencias que este tipo de operaciones ha conllevado en un pasado no tan lejano pero que, en ocasiones, parece olvidado por algunos. 

Ciberdelincuencia seguridad online

ADICAE denuncia cómo los ciberdelincuentes han adaptado sus intentos de fraudes y estafas por internet al Covid-19

Por | Ciberseguridad

El aumento de la conectividad a la que nos ha llevado el confinamiento, hace que usuarios y consumidores deban estar especialmente atentos a los nuevos peligros digitales vinculados a la crisis del coronavirus.

La crisis del coronavirus Covid-19 y el confinamiento obligado de millones de ciudadanos ha multiplicado exponencialmente la actividad en internet de toda la población a lo largo de los últimos meses. Teletrabajo, e-commerce, redes sociales, campañas solidarias o nuevos negocios vinculados a esta crisis (fabricación de material, geles, mamparas…) han situado más que nunca a usuarios y consumidores frente a pantallas de ordenador y dispositivos móviles. Según diversos informes, el aumento de la conectividad durante el confinamiento se cifra en torno al 71%. Lamentablemente este aumento de la actividad on line ha disparado los peligros de la ciberdelincuencia a los que se puede enfrentar un usuario o consumidor on line y los intentos de estafa a través de la red. Por todo ello ADICAE insiste en que los consumidores deben conocer cómo evitar fraudes y estafas en la era digital, más si cabe en momentos como el actual, en la que se ha detectado un importante aumento de este tipo de prácticas delictivas y una adaptación de los mismos a la situación actual. Un consumidor formado e informado es un consumidor más seguro.

Con los datos encima de la mesa, es innegable que el confinamiento decretado con motivo de la propagación del coronavirus Covid-19 ha afectado al día a día de millones de usuarios y consumidores y así lo declara el 81,5% de la población. Muchos de estos cambios pasan por un mayor tiempo conectados a una red, bien sea a través de datos fijos o móviles, estimándose que los españoles han pasado cerca de la mitad (47%) de su confinamiento conectados a internet: unas 79 horas semanales.

Con millones de usuarios y consumidores confinados en sus casas y conectados durante muchísimas horas a la red se han incorporado una serie de rutinas online al día a día de los españoles, como podrían ser trabajar conectado desde casa (el 13% reconoce haberlo hecho por primera vez durante el confinamiento), utilizar softwares de comunicación (10%), realizar consultas online (7%), asistir a formación online (6%), ver contenidos a través del móvil (5%), pagar por entretenimiento online (3%) o comprar y usar la banca online (2%).

Lamentablemente, ese incremento en el tiempo que están pasando los españoles conectados ha acarreado, a su vez, un incremento de la denominada ciberdelincuencia, de tal manera que ADICAE ha constatado, a través de las consultas de sus socios y de los distintos grupos de trabajo que esta asociación dedica al mundo digital desde distintos puntos de vista, un significativo aumento en los intentos de fraudes y estafas y una transformación en algunos casos de viejas estafas, orientadas ahora al coronavirus Covid-19. El dato que lo corrobora es estremecedor, fuentes de la Guardia Civil cifran en un 70% el aumento de delitos por estafas por internet durante el confinamiento.

En esa misma línea, ya a mediados del mes de abril, Policía Nacional informaba que su Unidad Central de Ciberdelincuencia había solicitado, obtenido y verificado el bloqueo de 45.773 dominios de páginas web relacionados con el Covid-19 y que estaban siendo utilizados para actividades criminales. El número ascendía a más de 120.000 dominios considerados como sospechosos. El propio Cuerpo Nacional de Policía reconocía que desde la entrada en vigor del Estado de Alarma, y por el aumento de ciudadanos haciendo uso de Internet, los especialistas en ciberdelincuencia de la Policía Nacional han intensificado la vigilancia y monitorización de los movimientos presumiblemente ilícitos por la Red y las redes sociales.

Estafa digitales en tiempos de coronavirus

Dentro de la apuesta que desde hace años ha realizado ADICAE por la alfabetización digital, como refuerzo en la defensa de los derechos de los consumidores, han sido muchos los recursos que la Asociación ha puesto en marcha para que los propios usuarios y consumidores sean capaces de detectar los posibles intentos de fraude y estafa digitales, como mejor garantía contra los mismos y en búsqueda de un uso responsable y seguro de internet. Con ayuda de estos recursos, esta asociación ha ido denunciando los métodos más utilizados por los ciberdelincuentes, métodos que en estos dos meses se han adaptado a la realidad que vivimos. Entre ellos:

Phising. Básicamente consiste en engañar al usuario para robarle información confidencial haciéndole creer que está en un sitio de confianza. La adaptación a la crisis sanitaria ha venido porque los ciberdelincuentes han tratado de suplantar la identidad de instituciones de renombre, como puede ser la OMS o un conocido hospital, q para tratar de ganarse la confianza del usuario y acceder a determinados datos personales, como los datos bancarios o incluso infectar su equipo con un malware. Se han llegado a detectar correos ofreciendo el test de diagnóstico para que al hacer clic en el enlace conseguir los datos. A lo largo de todo el confinamiento son varios los intentos masivos de phising que ha desarticulado la Policía Nacional.

De caridad. Otro intento de engaño clásico que vive su auge en estos días son las conocidas como de caridad o solidaridad, que suelen surgir en momentos de crisis, como por ejemplo tras un desastre natural. En este caso, los ciberdelincuentes se hacen pasar por una ONG para pedir donaciones que jamás llegarán a destino, con el clásico método de “Manda ayuda a…”. 

De apoyo. Una modalidad similar es utilizada en ocasiones simplemente para conseguir nuestros datos y lo que nos piden es que mostremos, por ejemplo, nuestro apoyo a los sanitarios por si labor desempeñada y al anexionarnos consiguen su objetivo.

Ofertas de empleo falsas. El parón en la actividad económica del país ha hecho resurgir este tipo de intentos de estafa en las que se ofrece un puesto de trabajo pero se solicita inicialmente un dinero a los candidatos en concepto de gastos de gestión previos y reembolsables.

Ofertas de negocio falsas. Similar a la anterior, se ofrecen posibilidades de negocio que son falsas y que igualmente piden realizar una inversión inicial al engañado. En estos días, estos falsos negocios han ido ligados a la fabricación de material de prevención como mascarillas o geles, por ejemplo.

Ventas falsas. Ligados también a estas nuevas necesidades de material de higiene y prevención sanitaria, como geles, mascarillas, máscaras… se han dado casos de estafas en su venta.

Smishing. Similar al phising pero a través de mensajes SMS al móvil, buscan hacerse con nuestros datos. Al igual que con el anteriormente citado, los ciberdelincuentes han tratado de hacerse pasar por autoridades sanitarias para realizar estos intentos de engaño.

Malware. Es un tipo de delito en el que se busca ‘infectar’ nuestro equipo para tomar el control del mismo y hacerse con nuestros datos. En el marco actual, se ofrecían documentos relacionados con la protección contra el coronavirus Covid-19 como cebo.

Soporte técnico fraudulento. Se han detectado denuncias de usuarios que afirmaban haber recibido llamadas de un supuesto “soporte técnico” para colaborar mientras duren estas semanas de teletrabajo. Lamentablemente, tras seguir sus indicaciones, el ciberdelincuente acaba por conseguir las credenciales del usuario engañado o que éste se instale algún software malicioso sin que darse cuenta.

Servicios gratuitos y falsos cupones. En pleno confinamiento han aparecido fraudes sobre supuestas promociones y suscripciones gratuitas o con descuentos. Un ejemplo de mensaje que podemos recibir es el siguiente: “Disfruta de todos nuestros servicios de streaming de películas y series de forma totalmente gratuita”. Los ciberdelincuentes buscarán que rellenemos algunos formularios con nuestros datos personales o que paguemos una pequeña cantidad bajo cualquier excusa.

ADICAE enseña a protegerse

Como resultado del intenso trabajo de distintos grupos de ADICAE, esta asociación, con el apoyo del ministerio de Sanidad, Bienestar Social y Consumo, y en el marco del proyecto Retos del presente y futuro en el Ecommerce: Seguridad, privacidad, e información a los consumidores, ponía en marcha una iniciativa, materializada en el portal www.consumidordigital.org,  para ofrecer a usuarios y consumidores en un mismo sitio web todos los contenidos necesarios para que puedan asumir responsablemente la defensa de sus derechos y conecten con otras personas que a su vez están buscando soluciones colectivas a problemas colectivos.

Más allá, y conscientes del aumento del uso de las redes sociales y como añadido al manual anterior, ADICAE lanzaba el observatorio noteenredesconlasredes.adicae.net, como respuesta a los retos de los consumidores ante las redes sociales y la innovación digital, recordando por último que dentro del portal de formación de esta asociación hay cursos gratuitos sobre la materia, como el de nuevos retos y tendencias en redes sociales.

ADICAE denuncia cómo los ciberdelincuentes han adaptado sus intentos de fraudes y estafas por internet al Covid-19

Por | Ciberseguridad

La crisis del coronavirus Covid-19 y el confinamiento obligado de millones de ciudadanos ha multiplicado exponencialmente la actividad en internet de toda la población a lo largo de los últimos meses. Teletrabajo, e-commerce, redes sociales, campañas solidarias o nuevos negocios vinculados a esta crisis (fabricación de material, geles, mamparas…) han situado más que nunca a usuarios y consumidores frente a pantallas de ordenador y dispositivos móviles. Leer más