
Más de 50 entidades financieras captaron, al menos entre 2008 y 2011, alrededor de 40.000 millones de euros gracias a la venta masiva y fraudulenta de participaciones preferentes, deuda subordinada, cuotas participativas y otros productos tóxicos de ahorro. Un escándalo de enormes dimensiones, que creó una gran alarma social y cierta marejada política y que, sin embargo, le ha salido prácticamente gratis a la banca. Leer más









