
Con motivo del cumplimiento de la Ley 10/2010 de Prevención de Blanqueo de Capitales, implantada con el fin de evitar los delitos asociados al blanqueo de dinero, al tráfico de drogas o al terrorismo, las entidades financieras llevan tiempo solicitando a los usuarios documentación personal que acredite su identidad y su actividad económica. Lo habitual es que soliciten que el usuario lleve el DNI hasta su oficina para ser escaneado, pero también están pidiendo, como hace BBVA, datos susceptibles de ser usados en estrategias de marquetin y negocio, como pruebas sobre su situación financiera o laboral. Leer más









