
El Corte Inglés, máximo exponente de la cultura consumista en España, sigue apostando por promover las compras aún a riesgo de que esto genere situaciones de sobreendeudamiento en los consumidores. La compañía lanza líneas de crédito en forma de atractivas tarjetas precargadas con un anticipo; si se cumplen las condiciones, no cobran intereses, salvo si se paga en seis meses, en cuyas tres últimas tres mensualidades sí se aplican costes. A esto hay que sumar, escondida en la letra pequeña, la comisión de gestión, y los posibles intereses de demora, de los que nada se dice y que pueden convertir esta ‘facilidad’ en una trampa para la economía de los consumidores. Leer más








