
La Comisión Europea, a través de su presidente, José Manuel Durao Barroso, sigue diseñando un plan para recapitalizar a la Banca europea, mientras se olvida de los consumidores. Barroso considera que la revisión de las necesidades de capital deberán ser fijadas por los supervisores, y que los bancos “deberían utilizar primero fuentes privadas de capital y, de ser necesario en segunda instancia, capital público. En el caso de que los Estados no tuvieran recursos para realizar la inyección, deberían hacerlo vía el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que alcanza los 440.000 millones de euros”. Leer más








