
El Gobierno, que no ha hecho nada en tres años para los 10 millones de familias hipotecadas en España y mucho menos para el millón de familias que están siendo o pueden ser expulsadas de su vivienda, condenadas a una deuda de por vida y embargadas, parece querer despachar todo este problema con unas medidas cuyo objetivo último es consolidar la leonina legislación hipotecaria española, que sólo favorece a la Banca en sus abusos. Leer más








