
Las cantidades que deben satisfacer las compañías aseguradoras en caso de siniestro o por vencimiento de plazo, si se trata de seguros de persona como los de vida, se basan en previsiones estadísticas. Es lo que se llama siniestralidad teórica y se calcula a partir de varios factores: prima pagada, edad de beneficiario, riesgo, etc. Pero esta siniestralidad teórica puede no coincidir con la siniestralidad real, ya que puede darse un índice de siniestralidad real mayor al previsto. De ser así, la compañía no podría cumplir sus compromisos. Por ello debe disponer de otros recursos financieros distintos. Son las provisiones técnicas, el margen de solvencia y, en ciertos casos, un fondo de garantía. Leer más