Los consumidores comienzan a huir de los productos de ahorro de la Banca y se interesan más por la deuda pública. Según datos oficiales del Tesoro las familias aumentaron en un 44% su posesión de títulos públicos en el mes de septiembre, al adquirir 1.695 millones de euros.

En septiembre el Tesoro subastó letras a 3, 6, 12 y 18 meses, colocándolas a rentabilidades del 1’749%, 2’7%, 3’6% y 3’9%. Fue un mes en el que la rentabilidad del bono español a 10 años rondó el 5’14%. Actualmente se encuentra al 6’39%. A pesar de los continuos ataques de los especuladores a la deuda española, las familias siguieron confiando en la capacidad del Estado para pagarla. En total, acumularon 5.498 millones de euros a finales de septiembre, situándose en niveles similares a los de 2001.

 La Banca trata de convencer a los consumidores para que no compren deuda pública 

Al incremento razonable de la rentabilidad de la deuda a corto plazo –3 y 6 meses- hay que añadirle las limitaciones puestas en marcha por el Ministerio de Economía encabezado todavía por Elena Salgado, que aprobó en julio una nueva ley que ‘penalizaba’ a las entidades que ofrecieran altas remuneraciones, haciéndoles aportar más capital al Fondo de Garantía de Depósitos.

Desgraciadamente esta legislación ha tenido otros daños colaterales para los consumidores, ya que la Banca está optando por la emisión al por mayor de productos financieros complejos, tóxicos, con una aparente rentabilidad atractiva pero repletos de trampas. El objetivo era escapar al control propuesto por el Ministerio de Economía y Hacienda y conseguir que la ciudadanía siguiese teniendo en la Banca su principal referencia a la hora de invertir sus pequeños ahorros.

Sin embargo en los últimos meses no está siendo así, algo que no le gusta en absoluto a la Banca. Los datos ofrecidos por el Tesoro no están sentando bien a las entidades bancarias. De hecho ven con mucho recelo que las familias vean en el Tesoro una nueva oportunidad de inversión y se están esforzando, en el ‘cuerpo a cuerpo’ con sus clientes, en menospreciar la capacidad del Estado para devolver la rentabilidad acordada.

 Aversión a los productos de la Banca 

Según las últimas cifras provisionales publicadas por el Banco de España, los depósitos captados por la banca en octubre pasado totalizaron 47.880 millones de euros, un 6% menos que en septiembre. Esa caída es mucho mayor en lo que se refiere a las inversiones de las familias en productos de ahorro que la banca les ofrece. Según dichos datos, en octubre pasado las familias invirtieron 26.213 millones de euros, un 8,3% menos que en septiembre.

Pero la cifra que da la clave para comprender la creciente aversión que suscitan los productos bancarios a los pequeños ahorradores, es la comparación con lo que ocurría un año antes. Según esos datos, las familias en octubre de 2010 tenían invertidos en productos bancarios de ahorro a plazo una cifra que sumaba 36.400 millones de euros. Un año después, en octubre pasado, esa cifra se redujo un 28%, hasta los citados 26.213 millones de euros.

 Rentabilidades última subasta del Tesoro 

Producto / Rentabilidad 

•Letras a 3 meses

•5,11%

•Depósito a 3 meses de Unicaja

•2,90%

•Letras a 6 meses

•5,23%

•Depósito a 6 meses de Banco Espiritu Santo

•4,25%

•Letras a 12 meses

•5,02%

•Depósito a 12 meses de Banco Espiritu Santo

•4,40%

•Letras a 18 meses

•5,16%

•Depósito a 18 meses de Unicaja

•4,25%

•Bonos a 3 años

•3,59%

•Pagarés a 25 meses de Banco Santander

• 3,75%

•Bonos a 5 años

•4,85%

•Depósito a 5 años de CatalunyaCaixa

•4,50%

Comparativa de la última subasta del Tesoro en noviembre de 2011, con los depósitos más atractivos en cuanto a rentabilidad existentes actualmente en el mercado y otros productos de la Banca

 Guerra de guerrillas en las sucursales bancarias 

Ahora bancos y cajas de ahorros se están afanando en convencer a los clientes de que la mejor opción es decantarse por depósitos, pagarés y otras emisiones de deuda privada, es decir, la suya. ADICAE ha recibido las quejas de varios consumidores a este respecto. Los comerciales de las entidades se escudan en la incertidumbre reinante sobre la economía de países como Italia, Grecia o España, olvidándose completamente de que la Banca española también tiene una elevada necesidad de capital –más de 26.161 millones de euros según la Autoridad Bancaria Europea- y de que posee alrededor del 40% de la deuda del Estado. Es decir, recomiendan a los consumidores no comprar un producto que ellos sí están comprando. El objetivo: captar pasivo de los ahorradores.

Para tratar de resistir a la competencia abierta por el Tesoro, muchos bancos y cajas han incrementado su oferta de productos, concentrando sus fuerzas en los pagarés, con los mismos vencimientos que las letras del Tesoro: a tres, seis, 12 y 18 meses. Es preciso recordar que los pagarés son un producto complejo, que no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos.

 Diferencias entre Letras del Tesoro y depósitos 

Las Letras del Tesoro son valores de renta fija a corto plazo que se emiten mediante subasta realizada por el Banco de España –importe mínimo de 1.000 euros o múltiplos de 1.000- y se compran siempre al descuento: Si el interesado pide por ejemplo 1.000 euros a 12 meses y el interés al que se las dan es del 5% recibirá al cabo de 12 meses 50 euros, pero al ser al descuento solo desembolsa 950 euros en el momento de la suscripción y cuando se amortiza la letra, al cabo de los 12 meses, recibe los 1.000 euros.

En cuanto a la fiscalidad, tanto las Letras del Tesoro como los depósitos tributan al 19% o al 21% si se tiene una base liquidable superior a 6.000 euros. Es decir, de lo que el consumidor gane con este producto tendrá que pagar un 19 o 21% a Hacienda.

En caso de necesitar anticipadamente el dinero antes del vencimiento de las letras del Tesoro, debemos acudir al mercado a venderlas. Es posible que el precio de la letra se haya movido al alza o a la baja pudiendo incluso llegar a perder dinero. En el caso de la mayoría de los depósitos está permitida la cancelación anticipada recuperando al menos el capital inicial invertido, aunque con penalizaciones.

Las Letras del Tesoro son, por definición, más seguras. Aunque con la crisis de la deuda cada vez se consideran de más riesgo, de ahí que suban su rentabilidad, siguen siendo deuda de un Estado, más fiable que la de las entidades financieras a pesar de tratarse de un producto que no está garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos ni, tampoco, por el Fondo de Garantía de Inversiones.

No obstante, el artículo 135 de la Constitución Española indica, en su punto tercero, que “los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión”. Es decir, en caso de quiebra del Estado, los consumidores se colocarían en primera línea de cobro.

 ADICAE le informa de sus derechos 

Si usted tiene, o decide contratar, alguno de estos productos pero no conoce en profundidad en qué consisten y cuáles son sus derechos, acuda a la sede de ADICAE más cercana a su domicilio, donde le orientaremos y detectaremos posibles cláusulas abusivas.

En el marco del programa ‘Desafios y perspectivas al ahorro de las familias en una nueva conyuntura económica y social’, ADICAE está realizando una campaña de revisión de contratos de ahorro con el objetivo de que todos los consumidores puedan ahorrar con seguridad.

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