
Desde principios de 2014, la banca anuncia a través de sus páginas webs ofertas hipotecarias con supuestos diferenciales ‘baratos’ por debajo del 2%, a cambio de aceptar unas abusivas condiciones de vinculación. Entre estas encontramos tener ingresos mensuales de 5.000 euros, contratar diversos seguros como el de protección de pagos, contar con acciones de la entidad o tener 3.000 euros en fondos de inversión, un producto de riesgo. Con más de 4 millones de parados y sueldos medios de 1.200 euros al mes (según datos del INE), es casi imposible que un consumidor medio pueda hacer frente a estas condiciones. El incumplimiento de las requisitos dispara el diferencial hasta el 2,95% en algunos casos. Una supuesta reapertura del crédito hipotecario falsa que no es más que marketing, puesto que las condiciones son tan restrictivas que resultan imposibles de asumir para los consumidores medios, por lo que son hipotecas solamente accesible para ciertas élites. Leer más