
F.A.B., agricultora con los estudios primarios sin terminar y residente en un minúsculo municipio de Palencia, acudió el 7 de agosto de 2008 a la sucursal bancaria de Caja España en su localidad, de la que era clienta de toda la vida, con la intención de abrir un depósito a plazo fijo. Asesorada por la entonces directora de la sucursal, M.C.P, contrató “un producto sin riesgo”. El 12 de noviembre de 2010 repitió la operación. En total invirtió 19.000 euros en lo que ella creía un depósito a plazo fijo. Leer más






