
La única y primera medida de solución a los gravísimos problemas económicos, financieros y sociales de la situación hipotecaria española sólo puede ser una moratoria de tres años, como mínimo, por la que se paralicen los embargos hipotecarios, según el modelo que ya siguió Obama en Estados Unidos con el problema de las hipotecas subprime u otros países. Leer más








