
Los pequeños ahorradores son los principales afectados por la absorción del Banco Popular por parte del Banco Santander. Un operación que acabó de un día para otro con todo el patrimonio que el accionariado del Popular tenía invertido y envueltos en mensajes de tranquilidad acerca de la solvencia de la entidad. Del total de perjudicados, casi el 90% del total corresponde a accionariado minorista con menos de 10.000 títulos cada uno, de los cuáles hasta el 80% tenía menos de 4.000 acciones, según datos del propio Banco Popular. Las cifras ponen de manifiesto que lo sucedido con el Popular ha vulnerado los derechos fundamentalmente de pequeños ahorradores inversores, lo que eleva el impacto a las economías familiares. Leer más










