
La mejora de la situación económica española depende en una parte esencial en el aumento del consumo. En nuestro país, el consumo representa alrededor del 70% de lo que produce en un año nuestra economía (PIB). Es por ello que los gobiernos, incluido el actual, se afanan por impulsar el consumo, pero sin atender a otras consideraciones. Y por ello, las políticas de consumo deben ocupar su puesto esencial en una economía sana y justa, que tenga en cuenta la defensa de los derecho de los consumidores y la representatividad de sus intereses, en un momento en el que viven una situación de absoluta desprotección. Leer más










