
Las encuestas de cara a las próximas citas electorales en España hacen patente algo que hacía tiempo que se cocinaba en la sociedad: los partidos políticos tradicionales, anclados en sistemas de funcionamiento viciados por la burocracia, han perdido peso en favor de nuevas corrientes políticas. Las medidas que han castigado a las clases populares han evidenciado cómo la prioridad de la maquinaria política ha sido socorrer a una banca que, en su caída, no dudó en defraudar a cientos de miles de consumidores. Leer más







