
Con la llegada del otoño y la vuelta a la rutina muchos hogares se ven obligados a afrontar gastos extraordinarios, como unas inesperadamente caras matrículas de colegio o universidad, alguna reparación en casa o una inoportuna avería en el coche. La banca sabe que este es un momento muy vulnerable para los consumidores, y por eso se lanza a comercializar créditos al consumo, cantidades no muy altas pero con intereses abusivos. Leer más










