
La deflación, la bajada continuada de precios, sigue siendo una amenaza para la economía europea. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, decidió en junio bajar el tipo de interés de la Eurozona del 0,25% al 0,15%. Una medida que ha tenido como consecuencia la caída de la retribución de los depósitos (con intereses ya por debajo del 1% en muchos casos), mientras que el crédito para los consumidores apenas se ha abaratado. Pues bien, Draghi ha vuelvo a dar un golpe de efecto y ha bajado los tipos oficiales al 0,05%, lo que va a hacer convertir en casi nula la rentabilidad de los depósitos, el producto de ahorro más seguro del mercado financiero. Además, anuncia el compromiso del BCE de comprar activos de la banca (bonos, titulizaciones, cédulas hipotecarias…), una forma más de continuar con el rescate a la banca y limpiar sus balances de productos basura. Leer más










