
Las nuevas hipotecas de la banca publicitan diferenciales entre el 1,25% y el 1,95% a cambio de contratar diversos productos de vinculación; unas hipotecas que siguen siendo caras puesto que en el momento en que el Euribor comience a subir, la cuota mensual puede dispararse. Estas nuevas hipotecas crean la falsa apariencia de ser más baratas, pero cuyos diferenciales siguen siendo demasiado altos y el incumplimiento de alguna de las condiciones dispara el diferencial hasta el 2,89%. Para beneficiarse de estos ‘reducidos’ diferenciales, los bancos exigen al hipotecado la contratación de varios seguros (de vida o de protección de pagos), domiciliar recibos y nóminas, contratar planes de pensiones y operar con tarjetas de crédito para compras superiores a 5.000 euros anuales. Leer más