
Contratar con bancos y cajas supone cada vez más exponerse a riesgos inesperados para los consumidores y usuarios, no sólo en nuestro país, sino también para los ciudadanos del resto de países que forman la Unión Europea. Comisiones excesivas, formulas financieras que asfixian la capacidad de pago en créditos y abocan a las familias a situaciones de endeudamiento, condiciones abusivas en forma de cláusulas “suelo” en hipotecas que impiden aprovechar las bajadas de tipos, productos de ahorro vendidos indiscriminadamente sin riesgo pero que en realidad ocultan operaciones muy volátiles, fraudes financieros masivos, etc… Leer más










