
Los depósitos mal remunerados y que además bloquean el dinero por un periodo determinado han favorecido que los pequeños ahorradores se inclinen por este tipo de cuentas; aunque no tienen una rentabilidad elevada (eran otros tiempos cuando los intereses alcanzaban un atractivo 6 ó 7%), permiten guardar el dinero “a la vista”, es decir, disponible en cualquier momento. Leer más









