Planificar adecuadamente el ahorro destinado a la jubilación es una de las mayores preocupaciones de una gran parte de la población, especialmente en un periodo de crisis económica global en el que el futuro del actual sistema de pensiones no está nada claro.

Además la múltiple oferta existente en el mercado en forma de planes de previsión asegurados (PPA), planes de inversión asegurada (PIA) o planes de pensiones dificulta todavía más la elección. En primer lugar hay que tener muy claro en qué consiste cada uno de estos productos, así como su regulación fiscal.

 El sistema de las pensiones privadas en España 

Se trata de un sistema que nace como respuesta a la necesidad de incrementar la renta a percibir en el momento de la jubilación. De carácter voluntario, complementa al régimen de pensiones de la Seguridad Social, aunque no es un sustitutivo del mismo sino que está focalizado a todas aquellas personas que deseen asegurar un montante mayor o extraordinario de capital en el futuro.

El Gobierno, en su momento, implementó una serie de incentivos tributarios que contribuyesen a hacer de esta herramienta una alternativa atractiva a la oferta pública. Se trata de un mercado regulado por la legislación vigente y supervisado a su vez por diversos mecanismos de fiscalización, lo que permite proteger las aportaciones que efectúan los beneficiarios.

Es necesario señalar la existencia de una gran competencia entre las entidades financieras que se dedican a captar fondos de pensiones, por lo que conviene comparar y analizar detalladamente las ofertas de cada uno de ellos antes de tomar la decisión de donde invertir nuestro dinero.

 Planes de pensiones: el consumidor incluso puede perder dinero 

Los planes de pensiones son los productos de ahorro para la jubilación más extendidos en España, pues existen 10’7 millones de partícipes en dichos planes, lo que en 2009 supuso un ahorro conjunto de 84.788 millones de euros y un ahorro medio de 7.892 euros.

El dinero aportado en un plan de pensiones se recoge en un fondo de pensiones gestionado por una gestora y depositado en una entidad financiera. Mientras el consumidor aporta dinero al plan, éste le repercute en forma de deducciones en la base imponible del IRPF: hasta 10.000 euros o el 30% de sus ingresos para menores de 50 años, y 12.000 euros o el 50% de sus ingresos para los mayores de 50 años. Al llegar la hora de la jubilación, se debe declarar en el IRPF como rendimientos del trabajo a su tipo de contribución marginal (entre el 23% y el 43%). Para aperturas anteriores a 2007 hay un 40% de reducción si se cobra como capital en un solo pago siempre y cuando hayan pasado más de dos años en las aportaciones realizadas.

Una de sus características es que no puede garantizar rentabilidades, sino que actúa como un fondo de inversión. Es decir, el consumidor incluso puede perder dinero. Además tampoco se puede rescatar, salvo situaciones excepcionales de paro prolongado, enfermedad grave o fallecimiento. Si el titular fallece los herederos no son beneficiarios del producto como sucede en los seguros de vida sino que son simples herederos. Ahora bien, si la marcha del fondo de pensiones no le convence, puede llevar su capital acumulado a otro fondo de pensiones.

 Rentabilidad y gastos de planes de pensiones 

Entidad / Tipo de producto / Rentabilidad del último año / Comisión de gestión / Comisión de depósito

La Caixa

PlanCaixa privada patrimonio (renta fija a corto plazo)

3’22%

1’10%

0’15%

Banco Popular

Europopular Renta (renta fija a corto plazo)

2’02%

1’15%

0’35%

Bankinter

Renta fija a largo plazo

1’64%

2%

0’60%

Cajamadrid

Bonos (renta fija a largo plazo)

1’33%

1’3%

0’20%

Banco Pastor

Renta variable

32’67%

2%

0’50%

BBVA

Renta variable

27’1%

2%

0’50%

 PPAS, seguros de vida que complementan el sistema público 

Un Plan de Previsión Asegurado, comúnmente denominado ‘PPA’ es un seguro de ahorro y previsión con determinadas coberturas y prestaciones, límites de aportaciones y tratamiento fiscal semejantes a los de los planes de pensiones. Fundamentalmente se diferencia de estos en que tiene la obligación de establecer una garantía de tipo de interés, mientras que los planes de pensiones no pueden ofrecer, en la mayoría de los casos, rendimientos fijos sino que la rentabilidad ofrecida depende del comportamiento de los activos en los que se han decidido invertir en los mercados financieros. Por ello, se trata de un producto especialmente pensado para aquellas personas que no quieren asumir ningún riesgo en su inversión.

Se trata de un seguro de vida cuyas prestaciones se reciben en el momento de la jubilación, complementando el sistema público de pensiones. Además, el consumidor puede cambiar de un plan de previsión asegurado a otro sin ningún tipo de penalización. Por lo que respecta a las comisiones, los PPA suelen tenerlas más bajas que los planes de pensiones, situándose entre el 1 y el 1’5%. En cuanto a las ventajas fiscales, son las mismas que las de un plan de pensiones.

 Rentabilidad y gastos de PPAS 

Entidades / Rentabilidad / Comisión de gestión / Comisión de depósito

Banco Popular

Garantía 100% de los derechos consolidados, más 2’26% TAE por una permanencia igual o superior a tres años.

0’72%

0’18%

Banesto

1% TAE

0’80%

0’15%

Caja España

Garantía 100% del capital invertido, más interés mínimo garantizado que varía entre 1% anual neto y el publicado anualmente por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

1% durante toda la duración del PPA.

Exento.

 Así funciona un Plan Individual de Ahorro Sistemático 

Al hablar de un Plan de Inversión Asegurada en realidad lo estamos haciendo de un plan individual de ahorro sistemático instrumentado mediante un contrato de seguro de vida y cuya finalidad es constituir, gracias a los recursos aportados, una renta vitalicia en la que el tomador sea, a la vez, asegurado y beneficiado de la misma.

Estos PIAS están exentos de tributación siempre y cuando las rentas se hayan acumulado al menos en diez años, y se perciban en forma de renta vitalicia. Las aportaciones están limitadas a un máximo de 8.000 euros, pero estos productos son compatibles con planes de pensiones y PPAS.

 Rentabilidad y gastos de PIAS 

Entidad / Rentabilidad anual / Comisiones

Bancaja

2%

Exento.

BBVA

1’20%

Comisión de gestión de 0’90%

La Caixa

2%

15 euros al año, salvo para clientes con nómina domiciliada.

Seguros Bilbao

La comunicada anualmente por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (2’6% en 2009).

1’75% anual sobre el patrimonio pero, tras las dos primeras anualidades se devuelve el 0’20% y, tras las cinco siguientes, un 0’50% hasta alcanzar la devolución del 1% en diez anualidades.

Caja de Ingenieros

Superior al 1% anual, se fija semestralmente.

0’95% anual.

 Sistema público de pensiones: ¿un futuro asegurado? 

La prestación por jubilación, en su modalidad contributiva y dependiente directamente de las contribuciones realizadas a la Seguridad Social durante los últimos 15 años de vida laboral, cubre la pérdida de ingresos que sufre una persona cuando, alcanzada la edad establecida, cesa en el trabajo por cuenta ajena o propia, poniendo fin a su vida laboral, o reduce su jornada de trabajo y su salario en los términos legalmente establecidos. En la actualidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de pensiones por jubilación existentes en España asciende a 5.097.110, siendo el importe de la pensión media mensual de 874’97 euros al mes.

Esta prestación está incluida dentro de la acción protectora del Régimen General y de los Regímenes Especiales que integran el Sistema de la Seguridad Social, con las particularidades y salvedades que, en cada caso y para cada modalidad, se indican en el respectivo Régimen Especial. Junto a ella, pervive la pensión de vejez del Régimen residual del SOVI. El régimen general de jubilaciones de la Seguridad Social recoge diversos tipos de jubilación: ordinaria; anticipada por razón de grupo o actividad profesional, discapacidad o condición de mutualista; flexible; parcial; especial a los 64 años; o anticipada por Expediente de Regulación de Empleo.

Desde 1985 el debate sobre la reforma de las pensiones públicas en España ha estado siempre de candente actualidad. Fue en 1995, con los denominados Pactos de Toledo, cuando dicho debate quedó fuera de la arena puramente electoral para pasar a tratarse en profundidad en el Parlamento. De esta manera, y desde entonces, se han ido separando las fuentes de financiación de pensiones contributivas y no contributivas, se han reducido los regímenes especiales, se ha ampliado la flexibilidad de la jubilación, se han puesto en marcha mejoras del poder adquisitivo y se han estimulado los sistemas privados complementarios.

 El ‘Pensionazo’, en compás de espera 

Sin embargo, en los últimos meses, el debate ha vuelto a resurgir. La crisis de la economía española y el hecho de que, según el INE el crecimiento natural de la población pueda hacerse negativo desde 2020, han hecho que salten las alarmas. Es más, según el propio INE, la población mayor de 64 años se duplicará dentro de 40 años y pasará a representar más del 30% del total de la población española, lo que repercutirá gravemente en el envejecimiento de la pirámide poblacional. El sistema público de pensiones podría peligrar.

 El proceso de ampliación de la edad de jubilación no es exclusivo de España. Alemania y Dinamarca aprobaron instaurar, de forma gradual, la edad de jubilación en los 67 años; en el Reino Unido se está sopesando ampliar – como mínimo- de los 65 a los 66 ó 67 años para los hombres y de los 60 a los 65 para las mujeres; y en Francia, Italia y la mayoría de los países de la Unión Europea han comenzado el debate.

A finales del pasado mes de enero el Gobierno español lanzó al diálogo social la posibilidad de que la edad de jubilación se retrasase en España hasta los 67 años y de que se ampliara el periodo de la vida laboral con el que se calcula la cuantía de la pensión, hoy fijado en 15 años. Una propuesta que encendió la llama de las movilizaciones sindicales y que se encontró con una fuerte oposición por parte del grueso de la ciudadanía. Estas reacciones han propiciado que, por el momento, el Ejecutivo haya guardado su intención en el banquillo de las suplencias, para quizá volver a plantearla en el futuro. Sin embargo esto parece improbable, por lo menos, hasta que no se alcance un amplio consenso social, algo que no tiene visos de producirse durante la presente legislatura.

La propia Comisión Europea, en su “Informe sobre el envejecimiento de la población” publicado en 2009, ya advertía a todos los países europeos que debían adoptar medidas “para contrarestar los efectos financieros de la mayor longevidad, incrementando la vida laboral y la edad de jubilación es un punto clave que debe estudiarse seriamente en los Estados”. Asimismo, de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), nueve ampliarán su edad de jubilación en el presente decenio, y 35 posiblemente lo habrán hecho antes de 2040.

 ¿Cómo preparar su jubilación?

Ahorrar para la jubilación no sólo puede hacerse invirtiendo en productos de ahorro jubilación sino en todo tipo de inversiones gestionadas con aportaciones constantes y un seguimiento de las mismas.

Si partimos del supuesto de un usuario de 55 años, que se propone ahorrar 8.000 euros/año hasta un total de 80.000 euros al llegar a los 65 años, nos encontraríamos con distintas posibilidades:

Tipo de producto / Rentabilidad / Comisiones / Rentabilidad neta / Riesgo

Fondos de inversión

3’5

1’5

2

Depósitos a plazo

2’5

0

2’5

No

Plan de pensiones

3’22

1’25

1’97

Plan Previs. Asegurado

2

1

1

No

Plan Individual de Ahorro Sistemático

2

0’9

1’1

No

Bajo estos supuestos basados en los análisis comparativos sobre la oferta actual de productos de inversión, el resultado al cabo de los 10 años serían los siguientes:

Tipo de producto

Aportaciones

Revalorización

Impuestos

Capital acumulado neto de impuestos

Depósitos a plazo

80.000,00 €

9.993,23 €

2.106,91 € (1)

87.666,32 €

Plan de pensiones (2)

Si lo cobra como capital (3)

Si lo cobra como renta en 10 años (4)

80.000,00 €

9.201,03 €

4.872,51€

– 4.100 €

84.328,52 €

93.301,03 €

Plan Prev. Asegurado (2)

Si lo cobra como capital (3)

Si lo cobra como renta en 10 años (4)

80.000,00 €

4.534,68 €

3.247,1 €

-4.100 €

81.287,58 €

88.634,68 €

Plan individual de ahorro sistemático

80.000,00 €

5003,29

0,00 €

85.003,29 €

 (1)Los depósitos a plazo evitan el riesgo frente a los fondos de inversión, pero deben tributar por sus intereses en cada vencimiento, lo que supone una mayor carga de impuestos al cabo de 10 años.
(2)En los supuestos para planes de pensiones y planes de previsión asegurada, hemos tomado un usuario con rendimientos del trabajo de 33.000 € durante su época laboral activa, y de 17.000 € durante su época de jubilación
(3)El hecho de recuperar el capital acumulado en un solo pago a la edad de jubilación supone un pago de impuestos tan elevado que supera las deducciones fiscales que hemos obtenido durante los 10 años de inversión, resultando incluso más caro que la tributación de Fondos de inversión y de depósitos a plazo
(4)El hecho de recuperar el capital acumulado como renta supone un auténtico ahorro fiscal que hace recomendar estos productos para el ahorro-jubilación (siempre y cuando los rendimientos de trabajo durante la vida laboral sean al menos tan altos como los del supuesto, y los rendimientos de trabajo durante la jubilación no sean superiores a los del supuesto). 

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