Los consumidores vuelven a ver cómo el grueso de las fuerzas políticas mira hacia otro lado y les da la espalda. Hace solo unos días, el presidente Zapatero prometía medidas para favorecer a las familias con problemas hipotecarios, entre las que se incluía la subida de la inembargabilidad del sueldo hasta 961 euros en caso de embargo. Medida que el presidente de ADICAE ha tildado de “decepcionante, como para ponerle un voto de censura”. Horas después el candidato a la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, indicaba que los bancos debían asumir su responsabilidad en la concesión de hipotecas de alto riesgo. Sin embargo, a la hora de la verdad, los grandes partidos vuelven a demostrar su verdadera cara imposibilitando, una vez más, la regulación legislativa de la dación en pago.

Tras el rechazo de una moción similar en el Congreso hace escasas fechas, el BNG volvía a la carga el 5 de julio en el Senado con una nueva moción que instaba al Gobierno a modificar la vigente Ley Hipotecaria para regular la dación en pago de la vivienda. Tal como ocurriera en el Congreso, el PSOE volvía a votar en contra y el resto de grupos mayoritarios (PP, CiU y PNV) se abstenían, dejando desamparados una vez más a los pequeños consumidores con dificultades para hacer frente a los pagos hipotecarios.

La propuesta solicitaba cambios en la normativa procesal, hipotecaria y civil que permitieran la dación en pago como cancelación de la totalidad de la deuda hipotecaria «en caso de que se trate de deudores de buena fé, que se refiera a su vivienda habitual y que tengan un nivel de renta inferior al que tenían en el momento de formalización del crédito». También ponía sobre la mesa una moratoria de los pagos a dos plazos, la conversión en un contrato de alquiler con opción a compra y la condonación parcial de la deuda.

Continuarán así los abusos hipotecarios de la Banca sin que los políticos hagan nada por evitarlo, salvo mirar para otro lado mientras cientos de consumidores pasan grandes dificultades económicas y deben continuar pagando las cuotas de su hipoteca incluso después de haber visto cómo les embargaban su vivienda. Situación ésta con la que trataba de acabar la moción de BNG, dando por saldada la deuda con la entrega del inmueble. Una reivindicación defendida por ADICAE desde hace muchos años, al igual que otras soluciones de reforma del sistema hipotecario.

 La presión social puede ser un arma poderosa 

Según los datos de ADICAE se han producido ya unos 300.000 desahucios y se prevén otros tantos hasta 2012, un drama social ya suficientemente grave para muchas familias y que además se agrava por el hecho de seguir pagando por una vivienda que ya no se disfrutará. Nuestra asociación seguirá luchando por exigir una regulación real, profunda y seria del caduco sistema hipotecario español, planteando una serie de medidas que los grupos parlamentarios tienen encima de la mesa desde 2009.

La clase política, por sí misma, no parece querer poner remedio a esta situación, y seguirá defendiendo los intereses de la Banca como lo ha venido haciendo hasta ahora. ¿Realmente representan y defienden los intereses de la ciudadanía? Sólo la presión social organizada, masiva y sostenida en el tiempo puede acabar con esta injusta situación y poner fin a los abusos hipotecarios.

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