
Los consumidores españoles siguen acumulando un alto grado de insatisfacción respecto a los servicios de energía, telecomunicaciones o televisión pero, sin embargo, no pasan a la acción e interponen menos reclamaciones de las que quizá deberían. Los gobiernos y las grandes compañías pretenden amortiguar las quejas y enfados que sus decisiones provocan en la sociedad, desalentando a los ciudadanos a pasar a la acción y reclamar. Así lo demuestra el Panel de Hogares recientemente publicado por la CNMC, una estadística que mide la satisfacción de los consumidores con los servicios de energía, telecomunicaciones o televisión, y que los cruza con el índice de reclamaciones en estos servicios. Leer más