Las consecuencias para los consumidores de la subida de tipos

Por | Ahorro e inversión

La medida impulsada por el BCE debe ir acompañada de medidas eficientes del ejecutivo que permitan aligerar la carga que soportan los consumidores

El encarecimiento de la energía y la alimentación se convierten en los principales escollos de los hogares

Todo comenzó a finales de 2021. En octubre del año pasado, la inflación en la Unión Europea superó el 4% por primera vez desde el 2008. En aquel momento, los gobernadores de los distintos bancos centrales aludieron a que se trataba de un proceso eventual y que no había necesidad de alarmarse. Meses después y con la invasión de Ucrania mediante, reconocieron su error y se están comenzando a aplicar medidas para controlar la inflación estructural en la que nos encontramos inmersos. Como no podía ser de otra forma, las subidas de tipos de interés no se han hecho esperar.

Con la inflación en la Unión en el 8,1% al cierre de mayo, el BCE va a tomar cartas en el asunto (tal vez un poco tarde) y anuncia sus primeras subidas de tipos desde marzo del 2016 dónde quedara fijado en el 0%.

Evolución inflación Unión Europea – Fuente: Eurostats

La entidad que preside Christine Lagarde anunció un incremento de tipos del 0,25% en julio y otro en septiembre que puede alcanzar el 0,50%, pero según los mercados el alza de tipos podría continuar y situarse en torno al 2% para 2023. No ha quedado más remedio, con una inflación anual del 39,2% de la energía y un 7,50% en alimentación había que actuar. La Reserva Federal estadounidense actuó con mayor premura con el mayor incremento de tipos desde 1994, para situarlos en la horquilla del 1,50-1,75%.

En España la cosa no ha ido mucho mejor. El IPC volvió a subir en mayo para situarse en el 8,7%, después de haberse relajado ligeramente desde el 9,8% que marcó en el mes de marzo. Muchas han sido las medidas que se han adoptado para intentar detener la escalada, principalmente aquellas destinadas a limitar los precios de la energía. El tope al gas, y la bonificación al combustible, hasta la fecha, han conseguido el efecto contrario a aquel para el que fueron diseñadas. Y es que el calor del dinero público despierta a los más “listos” de la clase, y de eso, en España vamos sobrados. No queda descartado, que las medidas deban suprimirse sin que hayan visto cumplidos sus objetivos.

No obstante, en el mapa geopolítico mundial nos encontramos con otros factores decisivos. El más próximo, Ucrania. La guerra ha encarecido de forma sustancial muchos de los alimentos básicos de los que este país era exportador mundial destacado. Además, los embargos a la economía rusa como castigo a la invasión han tenido efecto rebote y están castigando las economías de los países de la Unión. Cabe recordar que antes de la guerra, Rusia proporcionaba a Europa dos quintas partes del gas y más de una cuarta parte del petróleo necesarios para la economía europea. Este hecho ata de manos al BCE, pues el problema económico tiene un gran trasfondo político que, además, ha sido originado por las políticas de los países miembros y no parecen dispuestos a rectificarlas a corto plazo sin que ello suponga el fin del conflicto armado. En cualquier caso, lo normal es que la subida de tipos contraiga la economía y diluya al menos parte de la inflación.

El otro factor diferencial es la política COVID 0% de China. Los continuos confinamientos de núcleos fundamentales en el tejido industrial mundial están generando cuellos de botella y problemas de aprovisionamiento de materias primas básicas. Dicho de otra forma, el proceso de inflación estructural no viene sobrevenido por una crisis de demanda, si no de oferta.

 

¿Cómo afectará este escenario al bolsillo de los consumidores?

La subida de tipos tiene por objetivo la contracción de la economía, lo que redundará en una disminución de la capacidad de gasto de los hogares, reducción del consumo, la inversión, la producción y, en definitiva, una presumible bajada de precios.

Difícilmente vayamos a ver subidas de sueldos o pensiones de un 8%, por lo que el agujero, si no se consigue detener la inflación, será cada vez más grande. Sólo el elevado ahorro de aquellos que han podido permitírselo durante estos años mitigará en parte el efecto. En cualquier caso, partiendo de una tasa de ahorro del 11,4% en los hogares españoles en 2021, se espera que esta disminuya hasta aproximadamente el 7% a lo largo de 2022.

Otro efecto destacado de la medida adoptada por el BCE será el encarecimiento del coste de los préstamos. Aquellos consumidores que tengan hipotecas o préstamos al consumo con interés variable verán considerablemente encarecidas las condiciones de estos.

Evolución Euribor a 12 meses – Fuente Euribor-Rates.eu

Así pues, según el Banco de España, para una hipoteca media de 150.000€, el coste mensual de misma ascenderá aproximadamente en 34€, lo que supondrá un encarecimiento de unos 400€ al año. Esto con datos a 1 de junio dónde el índice se encontraba en un 0,417%, ahora poco más de dos semanas después, el índice se apunta una subida de más de medio punto y se sitúa en 1,124% y con una tendencia al alza ciertamente preocupante.

Pero no todo tienen que ser malas noticias para los consumidores. El fin de la política de dinero gratis para las entidades financieras instaurada hace ya más de 6 años por el BCE llega a su fin, lo que puede volver a sumir a las entidades en una nueva guerra por la captación de pasivo y que aquellos más conservadores vuelven a tener la posibilidad de invertir de nuevo en depósitos o productos de ahorro de bajo riesgo. No obstante, este proceso puede tardar un tiempo, pues la banca española se encuentra muy cómoda con su modelo actual en el que predomina la comercialización de fondos de inversión y las más que jugosas comisiones por la administración y gestión de estos.

Para aquellos consumidores menos conservadores y con inversiones en valores bursátiles, la teoría es más compleja, pero seguro que habrán oído alguna vez esa expresión que afirma que el dinero es muy miedoso. Habitualmente, las subidas de tipos tienden a reducir los beneficios futuros de las cotizadas y en definitiva esto debería hacer caer las Bolsas. En cualquier caso, todo depende del calendario que nos presenten los bancos centrales en cuanto al número y cuantía de subidas de tipos, algo muy difícil de poder determinar. Pero que la mayor gestora de fondos del mundo, BlackRock, anuncie que no tiene pensado invertir en bolsa durante una temporada ya es un gran indicativo de lo que se espera en los mercados de renta variable.

En cuanto a la vivienda, bien de primera necesidad para todos los consumidores, se esperan meses complicados. El alza de los tipos, unido al más que probable encarecimiento de las hipotecas a corto plazo está produciendo un efecto llamada y las adquisiciones han aumentado de forma notable. Además, el encarecimiento de las materias primas también está afectando al sector y se están observando valores de metro cuadrado que no se veían desde la crisis financiera de 2008.

Si como consumidores intentamos acceder a las memorias de algunas empresas, en su política de control y gestión de riesgos, marcan como objetivo de actuación la defensa de los intereses de accionistas, clientes, otros grupos interesados en la marcha de la sociedad y la sociedad en general. También que trabajan en nuevas iniciativas para la mejora de la experiencia del cliente. Estas palabras, se demuestran falsas cuando como consumidores observamos que nos trasladan de manera inmisericorde el aumento de los costes de producción. Alguna empresa del sector eléctrico afirma de forma muy sibilina, que puede comercializar electricidad más barata, pero no lo hace, otras compañías no suben los precios, pero disminuyen la cantidad de producto en los envases,  las petroleras podrían hacer mayores descuentos que los establecidos por el Gobierno, pero tampoco actúan, ¿dónde está el apoyo que nos prometen? Como consumidores nuestras decisiones de consumo pueden y deben provocar cambios en los mercados. Ahora más que nunca debemos actuar como colectivo y con nuestras pequeñas decisiones de consumo de cada día, dejar en evidencia aquellos que nos toman por ingenuos y ponernos del lado de aquellos que muestran un verdadero interés por los consumidores.

Desde ADICAE recomendamos prudencia. Con la inflación en los valores actuales hay muy pocos productos de inversión que puedan superar ese umbral y, los que haya, serán de un extremado riesgo y no recomendables para el consumidor medio. Desconfíe de productos que le ofrezcan rentabilidad fuera de mercado y no destine a la inversión aquel dinero que pueda necesitar a corto plazo.

Criptomonedas: la caída de la economía digital en un mercado que falta regulación

Por | Productos financieros

ADICAE sugiere a los consumidores que inviertan con sensatez. Además reclama medidas para regular el mercado.

El 20 de junio Three Arrows Capital declaró su insolvencia tras el fuerte descenso que sufre el valor de las criptomonedas.

Arrows es una de las mayores empresas de inversión en criptos y uno de los grandes jugadores dentro del perfil de DeFi (servicios financieros que funcionan en blockchain, o cadena de bloques públicas, que operan como un banco, pero sin el permiso de un tercero). Además, poseía una gran exposición a ethereum, la segunda criptodivisa más grande después de bitcoin.

Pero desde marzo de 2022 el mercado de las criptomonedas, incluso el valor de los tokens (activos digitales que se pueden emplear dentro de un ecosistema de un proyecto determinado) comenzó a hundirse.

Desde marzo hasta junio el ethereum ha perdido un 66% su valor. De tener una cotización de 4.175 euros a pasar a costar 1.074.

ADICAE aconseja a los consumidores, que quieran invertir en criptomonedas, que lo hagan con la responsabilidad que siempre la asociación pide, desde la perspectiva del consumo crítico. Y les avisa para no caer en los impagos y en los sobreendeudamientos.

Además, ADICAE pide a las autoridades e instituciones oportunas que tomen medidas para regular el mercado para que los usuarios puedan hacer sus operaciones con la mayor garantía posible.

Hasta la fecha solo se conoce que en España la Agencia Tributaria pide que se informe a finales de cada ejercicio acerca de la cantidad de criptomonades que ostenta cada usuario y su valor en euros.

ADICAE recrimina al Banco de España su postura ambigua ante los cobros de comisiones por ingresar dinero en una entidad bancaria

Por | Banca

El 4 de junio, el Juzgado de lo Mercantil n.º 1 de Vitoria dictaminó que el Banco Santander dejara de cobrar 10 euros por ingresar efectivo en ventanilla. Pero esta forma de operar de la banca no es novedosa, ya que acumula varias sentencias donde se certifica la abusividad que supone el cobro de comisiones.

Otro ejemplo de jurisprudencia sobre esta práctica la encontramos en la sentencia de la Audiencia Provincial de Álava, que ha confirmado la nulidad de dos comisiones de BBVA por ingreso y retirada de dinero en ventanilla.

Ante esta situación el Banco de España (BdE) se ha manifestado. Pero lo hace con una postura un poco incierta.

Por un lado, considera que no se debe de cobrar dicha cantidad. Pues la gestión se realizó mediante una comisión de mantenimiento. Además, el BdE lo valora como impropio.

Sin embargo, por otro lado, si considera oportuno que se cobre la comisión si el usuario quiere que conste el concepto del ingreso o aparezca el nombre del ordenante. Lo que se entendería que se trata de un servicio adicional de la entidad.

Por su parte el Tribunal Supremo ya consideró abusivo el cobro de comisiones por ingresos en efectivo en cuentas bancarias.

Para ADICAE no hay ningún tipo de duda y estima como hecho abusivo, en rotundidad, el cobro de comisiones por ingresar efectivo en una sucursal bancaria.

Por ello la asociación reprocha al Banco de España que no sea claro en cuanto a su actitud sobre el tema del cobro de comisiones.

 

El informe de ADICAE revela las elevadas ganancias de los bancos por comisiones

En 2021 ADICAE realizó un informe acerca del cobro de comisiones por parte de las entidades financieras.

En él se descubría que la banca en un año, y en medio de una crisis sanitaria, incrementaron sus ingresos en volúmenes entre el 5% y el 21%.

Iberdrola celebra su Junta de Accionistas envuelta en luces y sombras

Por | Energía
ADICAE participa en la Junta de la cotizada para transmitir las inquietudes que asolan a los consumidores
Más beneficios, pero de dudosa procedencia

ADICAE participa en la Junta de Accionistas de Iberdrola, que se celebra hoy a las 11:00 horas. La asociación quiere poner de relieve los principales problemas de los consumidores, así como las dudas sobre el modelo de negocio de la entidad.

Un modelo en el que al margen de los “embates” del presidente de Iberdrola contra el Gobierno, contra cualquier reforma de un sistema demostradamente ineficaz e injusto, y contra los propios consumidores, y pese a los catastrofistas mensajes sobre el impacto de “tocar” el mercado en cualquier sentido, la entidad presidida por Ignacio Galán presenta un resultado neto del ejercicio un 10% superior al del ejercicio anterior, en un año en el que el precio medio del MWh se incrementó un 524% y en el que la luz y el gas se han convertido en un bien de lujo para muchos consumidores.

Esta Junta General de Accionistas, además, llega envuelta en polémica tras las desafortunadas declaraciones de su presidente, Ignacio Galán, en las que tildó de “tontos” a los consumidores que estaban acogidos a la tarifa regulada por el Gobierno o PVPC, en su reiterada y manifiesta política de ataque al PVPC.

ADICAE recuerda a los dirigentes de la eléctrica que esta tarifa y la TUR (gas) son las únicas que incluyen el bono social para consumidores en situaciones de vulnerabilidad y que, por lo tanto, cesen en su empeño por denostarlas. Pero, por si fuera poco, esta semana se ha sabido que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, en una sentencia que la entidad recurrirá, obliga a Iberdrola a devolver los terrenos sobre los que se asienta la mayor planta fotovoltaica de Europa (Usagre) por irregularidades en su proceso de expropiación. ADICAE preguntará sobre la necesidad de expropiación de unos terrenos que ya tenían arrendados para 25 años y cuyo proyecto fue financiado en parte con fondos europeos.

No obstante, esta parece ser la última muestra de la ética empresarial de Iberdrola, que ya sembró la polémica el verano pasado con el vaciado de algunos embalses y que acumula multas de la CNMV o la AEPD por malas prácticas, tales como no informar sobre las nuevas condiciones de su contrato a miles de consumidores de mercado libre, condiciones que, por supuesto, eran menos ventajosas que las que se aplicaban hasta entonces. Aunque ha sido en México, dónde a su filial se la ha interpuesto la multa más cuantiosa, por importe de 435 millones de euros por vender electricidad producida bajo el esquema de autoabastecimiento.

En consecuencia, ADICAE insta a Iberdrola a cesar estos comportamientos contra los consumidores y a proporcionar luz y gas a todos los consumidores a precios razonables, sin que ello perjudique la viabilidad de la entidad.