
¿Cómo definiría la situación hipotecaria actual?
De esquizofrénica e injusta. Por un lado hay un amplio parque de viviendas vacías que no encuentran comprador, pese a la demanda existente por parte de nuevas unidades familiares que se van formando. A los potenciales compradores les resulta muy difícil acceder a su primera vivienda por la severa restricción de crédito, pero también por unos precios que todavía no se han desinflado del todo. Y ello porque las entidades de crédito, poseedoras de la mayoría de estos inmuebles, no permiten que el precio baje. Leer más







