
Hacer obras en nuestra vivienda no es, en absoluto, económico. Especialmente si la reforma la llevan a cabo profesionales cualificados, buscamos un buen acabado y queremos contar con todas las garantías de seguridad y mantenimiento posibles. Pero hay determinadas vías para conseguir que el montante final sea menos abultado. Todas las Comunidades Autónomas ponen a disposición de los propietarios de las viviendas subvenciones que sirven para financiar parte de las obras, pero que deben ser declaradas como ganancias de patrimonio en la base imponible del IRPF. Leer más








