La banca aprovecha la incertidumbre por la subida de los precios de las hipotecas para fomentar los cambio de interés, en el peor momento para pasarse a fijo

Por | Hipotecas

Manuel Pardos, presidente de ADICAE: «es el peor momento para pasar de tipo variable a fijo en la hipoteca».

Además Pardos critica que “la banca está resolviendo la situación con ofertas de prolongación de la hipoteca y no aplicando el protocolo de noviembre».

Los hipotecados llevan unos meses de completo desenfreno por la subida de las hipotecas y la inflación desde que el euríbor pasó a valores positivos, actualmente localizado en el 3,582%, y el Banco Central Europeo decidió subir los tipos de interés, situados a día de hoy en 350 puntos básicos.

Para entenderlo mejor, con una hipoteca media a tipo variable, según datos del INE, de 145.510 euros a pagar a 24 años, con un diferencial de euríbor más un punto, al usuario le supondría pagar ahora una cuota al mes de 813,8 euros. Lo que implica un incremento de 267 euros respecto al mismo periodo de 2022.

Para paliar esta situación el gobierno pactó con la banca, a espaldas de las asociaciones de consumidores, un nuevo texto del Código de Buenas Practicas. Una de las nuevas medidas, que recoge el documento es la extensión de plazos para amortizar dicho préstamo hipotecario.

ADICAE ya se manifestó en contra de esta solución, pues, al hipotecado le supone pagar más por sus intereses. Por ejemplo si la cuota se amplía 7 años en una hipoteca media a tipo variable el consumidor vería reducida su cuota mensual en 100 euros aproximadamente (de 624 a 519 euros), a cambio de abonar 12.411 euros “extra” de intereses.

Cinco meses después de la puesta en marcha del nuevo Código de Buenas Prácticas, y tras recuperar el debate del cambio de hipoteca, la situación de los hipotecados en poco ha cambiado.

«La banca está resolviendo la situación con ofertas de prolongación de la hipoteca y no aplicando el protocolo de noviembre». Sacando rédito de la coyuntura con vil marketing que solo sirve para atemorizar a los consumidores «Están cogiendo a consumidores agobiados, pensando que les van a embargar por no pagar», afirma Manuel Pardos, el presidente de ADICAE.

El error de cambiar de tipo variable a tipo fijo

El nuevo Código de Buenas Prácticas se centraba en la situación de los hipotecados a tipo variable pero es necesario recordar que los usuarios con préstamos hipotecarios a tipo fijo no están aislados y pueden caer en el sobreendeudamiento.

De hecho, según los datos del INE, en el primer mes de 2023 la media de los tipos fijos hipotecarios se situaba en 2,79%. Una tendencia creciente desde el mes de abril de 2022 (1,75%). Así lo refleja la comparación de los TAE de las siguientes entidades en préstamos sin bonificaciones.

 

 

«Es el peor momento para pasar de tipo variable a fijo en la hipoteca», manifiesta el presidente de ADICAE.

Además hace un llamamiento a los usuarios a la calma y a no caer en el juego de la banca. “Los intereses no van a subir hasta el infinito. Los bancos centrales tienen doctrina de que los tipos de interés estén en torno al 2% como ideal de funcionamiento económico. Aunque ahora se han pasado”, apunta Pardos.

Por otro lado, aconseja a los consumidores que no hay que aceptar los productos vinculados, como la contratación de seguros o planes de pensiones para obtener tipos más atractivos. Y recuerda que alterar las condiciones de la hipoteca, siguiendo en el mismo banco, hay que negociar una «novación» y si se busca otra entidad financiera con mejores condiciones se solicitará un «subrogación».

El ocaso de los planes de pensiones, uno de los productos más rentables de la banca

Por | Productos financieros

La última reforma introducida por el ejecutivo elimina el escaso atractivo de este vehículo de inversión

ADICAE estima en 1.200 millones de euros el negocio de las comisiones anuales del sector

Visita esta Guía de ADICAE para alcanzar un mayor rendimiento a tus ahorros de cara a la jubilación: https://www.calameo.com/read/0066805558546a0c34de7

 

Comercializados durante muchos años como una especie de hucha en la que los consumidores podían depositar sus ahorros y recuperarlos durante su jubilación, junto con los intereses que estos hubieran podido generar. La última reforma del Gobierno deja a los planes de pensiones privados al borde del precipicio.

Por definición, los planes de pensiones están muy lejos de ser esa herramienta de ahorro que muchos comerciales de diversos sectores nos han querido vender. Son vehículos de inversión a largo plazo con una fiscalidad favorable cuando se produce el hecho para el que están concebidos; la jubilación. No obstante, este hecho también los convierte en una trampa ilíquida que ha puesto en jaque a los consumidores en multitud de ocasiones.

Estos hechos derivaron en la adición de nuevos supuestos para su rescate, como el desempleo de largo duración o enfermedades graves. Posteriormente, se añadió un tercer supuesto, que permite el rescate de aportaciones con al menos 10 años de antigüedad. Los primeros rescates por esta contingencia podrán realizarse a partir del 1 de enero de 2025, cuando se cumplan diez años desde la entrada en vigor de la norma.

A pesar de que estos nuevos supuestos de rescate dotaban a los planes de pensiones de mayores garantías, la última reforma del ejecutivo, que topa en 1.500€ la aportación máxima anual, reduce considerablemente el atractivo de la inversión. Lejos quedan los 8.000€ de tope a las aportaciones vigente en el año 2020.

Esta reducción del límite de aportaciones ya provocó que el año pasado las aportaciones totales se redujeran a unos 1.700 millones, muy lejos de los cerca de 5.000 millones del año 2020.

Todo ello en detrimento de los llamados planes de empleo cuya implementación a corto plazo parece cuanto menos compleja a la par que apasionante. Las empresas que ofrezcan a su personal estos PPE obtendrán una ventaja diferenciadora clara respecto de sus competidoras y a la par es una apuesta por la fidelización de los empleados en un mercado laboral basado en la temporalidad.

Bajo esta fórmula se amplían los topes de aportación hasta los 10.000€ de forma conjunta. El empleado puede aportar hasta 1.500€ anuales y el límite de la empresa asciende a 8.500€ anuales.

 

¿Los planes privados son rentables para los consumidores?

Dejando a un lado todas las cuestiones técnicas, si nos centramos en la rentabilidad del producto, los últimos datos recopilados por Inverco muestran una rentabilidad media neta de gastos del 2,5% a 26 años o del 2% a 15 años.

 

Como ADICAE ha denunciado en multitud de ocasiones, son precisamente estos gastos los que limitan de forma considerable la viabilidad de la inversión.

Pongamos como ejemplo el objetivo de inflación pretendido por los Bancos Centrales, el 2% anual. La cuenta es muy sencilla, la inflación acumulada para un período de 26 años superará el 50%, no obstante, el partícipe de un plan de pensiones percibirá a cambio una rentabilidad media del 2,5%.

En este sentido, es conveniente recordar que la comisión depositaria está limitada al 0,20% y la media de la de gestión ronda el 1,25%, aunque varía en función de la configuración del plan. En resumen, un 1,45% de comisiones anuales medias que dilapidan cualquier tentativa de ahorro.

Según el análisis realizado por ADICAE, de los más de 800 planes de pensiones sobre los que Inverco arroja datos fiables, el volumen de las comisiones anuales de estos se aproximaría a los 1.200 millones de euros, mientras que la rentabilidad ofrecida varía sustancialmente en función de la configuración del plan. Por lo que era uno de los productos más rentables de la banca, antes de que la reforma del Gobierno.

La tabla comparativa la puedes visualizar en:https://intranet.adicae.net/img-news/uploader1/Comparativa_planes_de_pensiones_2022-2023_691.pdf

Respecto al ejercicio anterior, se observa una disminución importante en el número de partícipes (72.000) y de la posición global de los planes, que se dejan más de 3.500 millones en tan sólo doce meses.

Para obtener más información y mejorar las garantías en cuanto a los ahorros de cara a la jubilación, visita esta guía que te recomienda ADICAE: https://www.calameo.com/read/0066805558546a0c34de7

Los consumidores llevan dos años de via crucis con la galopante inflación y los precios descontrolados de los carburantes

Por | Economía

ADICAE insiste en establecer medidas en el mercado de los carburantes que aporte un ahorro real en el precio de los combustibles. Además recuerda a la CNMC su compromiso para controlar los posibles abusos que se puedan cometer.

Si por algo se recordará la Semana Santa de 2023 será por los altos precios de la gasolina y el diésel. Actualmente la gasolina se encuentra en una horquilla de precios de entre 1,629€ y 1,860€ y el diésel entre 1,529€ y 1,659 €.

A esto hay que añadirle que los usuarios ya no cuentan con la medida del gobierno del descuento de 20 céntimos por litro. Una norma que aunque es un pequeño beneficio para los consumidores fue solo un parche, porque era algo temporal y no abordaba la cuestión en profundidad.

Además, al ser una medida para todos los usuarios, sin limitaciones en las condiciones para su acceso, generaba muchas desigualdades entre los consumidores.

Por ello, ADICAE insiste en la necesidad de implantar medidas en el mercado de los carburantes que signifiquen un real ahorro para los consumidores. Sin olvidar que hay muchas familia que solo pueden usar el vehículo para desplazarse.

Además la la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) es la encargada de cumplir con su labor de vigilar que las gasolineras no comentan posibles abusos con los precios.

Con esta Semana Santa ya van dos años consecutivos que los consumidores llevan padeciendo la galopante inflación y esta situación de descontrol del precio de los carburantes. 2022 fue la tónica de la escalada de los precios con la recuperación tras en confinamiento y el inicio de la Guerra en Ucrania.

El mercado español de criptomonedas registró caídas de un 6% en el último año

Por | Productos financieros

ADICAE lanza la guía “¿Revolución o fraude? Descifrando las criptomonedas” para mejorar las cualificaciones de los usuarios ante un producto de inversión, que cuenta con muchas dudas y desinformación.

Según un estudio publicado por EAE Business Scholl en 2022 España se situó en el decimotercer país que más utiliza estas divisas. No obstante, el valor que alcanzaron las transacciones de criptomonedas dentro del mercado español cayó un 6% en 2022.

A pesar de esta situación de criptoinvierno, que atraviesan los criptoactivos, se mantiene como un producto muy atractivo de inversión. En España el 12% de la población adulta posee criptoactivos, así lo desvelaba el informe de Adopción de Criptoactivos de Finder, recogido por el Banco de España.

Una inversión que tiene un alto nivel de riesgo por ser unos mercados volátiles y poco líquidos. Además la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya determinó que uno de los grandes problemas de estos usuarios era su falta de conocimiento.

Ante esta situación, el grupo de Ahorro-Inversión de ADICAE ha elaborado la guía “¿Revolución o fraude? Descifrando las criptomonedas para poder tener una información con mayor eficiencia y que sirva para mejorar las competencias de los consumidores.

Fragmento de la guía de ADICAE «¿Revolución o Fraude? Descifrando las criptomonedas».

En ella se ofrece al usuario una visión muy básica de lo son las criptomonedas, las tipologías y sus usos. Y una explicación muy detallada de como hacer una inversión con garantías para los usuarios , los fraudes más frecuentes y los riesgos específicos de la inversión en criptomonedas.

También se detalla el tipo de normativas, que están en tramitación, y que permitiría su regulación. Recordemos que las criptomonedas son un producto que no cuentan con un respaldo legal.

En este enlace se podrá encontrar toda la guía al completo: https://www.calameo.com/read/006680555a9737ccc9065.