ADICAE avisa de la presencia de productos financieros “camuflados” en la banca móvil

Por | Productos financieros

El número de consumidores que utilizan la banca digital, desde la irrupción de la pandemia de COVID19, es cada vez mayor. Actualmente el 67% de los usuarios de internet realiza sus gestiones con su banco de forma online y el teléfono móvil se ha convertido en el dispositivo preferido para hacerlo. ADICAE ha observado que, en paralelo al incremento de usuarios, también han crecido el número de anuncios y ofertas de productos financieros a través de estas aplicaciones, aprovechando la cotidianidad con la que el consumidor utiliza estos servicios e incitándole a la contratación de servicios con técnicas agresivas.

En algunos casos, este tipo de productos aparecen “camuflados” con la intención de fomentar su contratación y hacer más fácil que el consumidor amplíe su relación con el banco adquiriendo un nuevo servicio. Un ejemplo de este tipo de productos serían los PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistémico), seguros de vida que, a menudo, se ofertan como método de ahorro cotidiano sin especificar en detalle las condiciones que implican la contratación de este tipo de productos: plazos de recuperación, comisiones, régimen fiscal según plazo de retirada, etc.

Otros productos ofertados en este tipo de aplicaciones son los préstamos personales. En función de las características del usuario, la propia aplicación oferta préstamos de diferentes cuantías con condiciones atractivas. En la mayoría de los casos, estos productos cuentan con un TAE superior al 15% y en ocasiones cercano al 20%, unas cifras bastante elevadas respecto al TAE medio establecido por el Banco de España, que se sitúa en el 7,5%. Este tipo de productos suelen ofertarse también a través de aplicaciones de gestión de finanzas personales, en las que gracias a los datos masivos cedidos por el propio usuario para su uso, ofrecen productos personalizados con unos intereses por encima de la media.

La personalización del consumidor en la digitalización

De hecho, uno de los retos que afronta la banca digital en los próximos años es, a través de la penetración en el medio digital y la relación directa con el consumidor mediante sus apps en el teléfono móvil, fomentar esta personalización extrema de servicios y productos. Mediante el uso de los datos cedidos a través de las propias aplicaciones, el banco podrá dirigir a cada cliente la oferta más adecuada según su perfil. Algo que las entidades venderán como mejora de la experiencia del usuario y atención personalizada, pero que en realidad puede ser la puerta a incitar al consumidor a que contrate un servicio que en realidad no se ajusta a sus intereses y sí a los del banco.

Muchas aplicaciones de banca online ya están ofreciendo a sus usuarios diferentes productos financieros como préstamos o seguros de ahorro, ya sea a través de anuncios dentro de la propia interfaz o como productos destacados a los que se puede acceder en la aplicación. Estos productos varían en función del perfil del usuario: según edad, nivel de ingresos, productos contratados, el banco dirigirá sus contenidos a destacar uno u otro servicio.

La digitalización de la banca, en auge tras la pandemia

Una de los efectos más palpables del COVID en nuestro país, especialmente los meses de confinamiento domiciliario, ha sido el progresivo cambio en la forma de relacionarse con los bancos. En meses en los que el 60% de los bancos cerró o limitó su horario de atención y un 11% desactivó métodos de apertura de cuentas, según datos de Deloitte, muchos consumidores se vieron forzados a realizar sus gestiones habituales a través de la banca online o banca móvil. La banca digital ha crecido un 9% anual en los últimos años y, según previsiones de KMPG, seguirá haciéndolo al 6,8% hasta 2025. Estos datos hacen que en España el porcentaje de penetración de la banca digital supere el 60%.

El uso de la banca online y concretamente las aplicaciones móviles también están provocando un cambio en cómo consumimos. El 50% de los productos financieros contratados en 2020 se hicieron a través de internet, alcanzando el 60% en los meses de confinamiento, según el estudio Transformación digital y transformación del negocio bancario en España impulsado por la COVID19, de KPMG. Estos productos fueron, en su mayoría, cuentas corrientes, préstamos, cuentas de valores, productos de ahorro o planes de pensiones.

Regulación del Banco de España

Ya en 2020 el Banco de España revisó el mercado regulador de la publicidad de productos y servicios bancarios a través de la circular 4/2020, con el objetivo de adaptarla a la evolución del sector y actualizar su contenido en función de los cambios en los hábitos de consumo.

El supervisor financiero exigió, en un marco regulatorio que entró en vigor en octubre, un refuerzo en los procedimientos y controles en el diseño de las campañas publicitarias, y diseñó un régimen específico para la publicidad emitida a través de medios audiovisuales y la difundida a través de medios digitales y redes sociales. El cambio normativo se tradujo en 117 requerimientos, que culminaron en 56 ceses y 61 rectificaciones en materia de publicidad durante el año 2020.

Una medida que, al menos de momento, se antoja insuficiente para proteger a los consumidores de bancos y seguros de los peligros de la agresiva publicidad de las entidades financieras e intermediarios. ADICAE insiste en la necesidad de ejercer una auténtica función de fiscalización ante las actuaciones de la banca y garantizar la protección del consumidor frente a prácticas que pueden rozar la publicidad engañosa.

La ‘España vaciada’ se moviliza ante el cierre de cajeros sin alternativa financiera

Por | Banca

La banca debe garantizar accesibilidad financiera para todos, y debe promover un plan integral de alfabetización digital antes de seguir con su cierre de oficinas y cajeros. La ‘España vaciada’ se moviliza contra el cierre de oficinas bancarias, que afecta cada vez a más territorios, y ADICAE observa con preocupación que esa accesibilidad financiera cada vez menor no se corresponde con un esfuerzo de las entidades financieras por ayudar a los consumidores vulnerables en su transformación digital. ADICAE no se opone a la digitalización del sector, pero exige a la banca que no abandone a sus clientes.

ADICAE apela a la banca para que ponga en marcha y costee una campaña masiva de alfabetización digital entre todos los consumidores, con el objetivo de adaptar sus circunstancias al acelerado proceso de cierre de oficinas y puntos de acceso a efectivo que afecta especialmente a la España rural. Según el Banco de España 1,3 millones de personas ya están en situación muy vulnerable en relación al acceso a efectivo. Un 3% de la población carecería de un punto de acceso en un radio de 5 km, algo que afecta sobre todo a las poblaciones que viven en zonas de menor densidad, principalmente en la España rural.

Y si se produjese un eventual cierre de oficinas y cajeros automáticos en sus cabeceras comarcales, más de 300.000 nuevos afectados estarían en riesgo de quedar excluidos del acceso al efectivo. Esta situación afecta especialmente a localidades de provincias como Zamora o Segovia, donde se calcula que el cierre afectaría a un 14% de la población. Ello equivaldría a que más de 45.000 personas, entre las dos regiones, quedarían sin posibilidad de acceso. En otras zonas, como Cáceres, donde como explica el propio Banco de España, hay una multitud de municipios que sirve como punto de acceso a otros cercanos, el cierre de las oficinas en alguno de esos puntos podría llegar a afectar a otras 47.000 personas.

ADICAE viene denunciando el riesgo que supone para el consumidor, especialmente para los de mayor edad, la perdida de servicios bancarios necesarios para sus gestiones habituales. Sin oposición a la digitalización y modernización del sector, desde la asociación se alerta de los perjuicios que puede suponer para una parte importante de la ciudadanía verse en situación de falta de accesibilidad financiera. De ahí la innegociable necesidad de un programa intensivo de alfabetización para que la banca acompañe a todos los consumidores en su reconversión.

El número total de oficinas bancarias en España se ha reducido en alrededor de un 50% desde 2008, mientras que el número de cajeros automáticos lo ha hecho en un 20% desde el mismo año. La reducción de los puntos acceso a efectivo va asociada a una pérdida de la competitividad al reducirse la oferta de entidades que siguen estando presentes en determinadas localidades. Por ello, desde ADICAE se insiste denunciar el riesgo de pérdida de servicios financieros para muchas zonas de la ‘España vaciada’ que, además, anuncian movilizaciones y medidas correctoras.

ADICAE defiende un mercado inmobiliario sano y sensato

Por | Vivienda

“El mayor negocio de la banca española ha sido siempre la financiación hipotecaria”. El presidente de ADICAE, Manuel Pardos, ha intervenido en el programa ‘Qué me estás contando’, espacio magacine vespertino de EITB, para hablar sobre la situación en la que se encuentra España respecto a las hipotecas. Las últimas estadísticas del INE y de profesionales como los registradores hablan de crecimiento inmobiliario, tanto en la cifra de ventas de viviendas y contratación de préstamos como en el importe de los créditos solicitados.

El precio de la vivienda lleva unos años moderado en contraposición a los picos de la burbuja. Eso hace que los consumidores quieran invertir en un nuevo hogar y ahí es donde juegan su papel los bancos. “El mayor negocio de la banca española siempre ha sido la financiación hipotecaria”, apunta el presidente de ADICAE. Pardos recuerda el carácter emocional del acceso a la vivienda en España. Los consumidores quieren adquirir una vivienda de manera sana y sensata, y “la Legislación española y europea nos garantiza que debería ser así” recalca el presidente de ADICAE.

“La hipoteca es un buen método de financiación sí la persona que lo solicita puede pagarla”, afirma Manuel Pardos. Pero, en caso contrario, es una condena que puede llevar al consumidor y a su familia a un drama que ya vimos durante la pasada década y que no se debe repetir, «un tormento y un desastre para una persona si le han metido en una hipoteca que no puede pagar». La nueva ley hipotecaria impone una serie de reglas más claras que las que había antes del año 2019. No obstante, “muchas de estás disposiciones no se han llevado a cabo, como es endeudar al consumidor no únicamente con la hipoteca, sino con productos bancarios que han sido prohibidos por la nueva ley”, según el presidente de ADICAE.

Seguros, planes de pensiones, tarjetas… Una panoplia de «productos inverosímiles y absurdos» siguen empujando a los consumidores a unas hipotecas insostenibles y abusivas con las que la banca «suspira» por volver a los tiempos de la burbuja. Algo que «sería una catástrofe, como ya lo fue durante la crisis». Es por ello que la banca debe poner en marcha un modelo de negocio más razonable que evite una nueva catástrofe a los consumidores, ya que son los más afectados. Abusos como las cláusulas suelo y los gastos hipotecarios siguen sin ser resueltos por las entidades financieras, y en ADICAE seguimos reivindicando un mercado inmobiliario e hipotecario sano, sostenible y sin abusos para todos los consumidores.

ADICAE cuestiona la efectividad de las multas de la CNMV a la banca en el marco MIFID2

Por | Banca

La Autoridad Europea de Valores y Mercados, ESMA por sus siglas en inglés, publicó recientemente su informe anual de 2020 en el que recogen el balance de sanciones impuestas en el marco de la Directiva Mifid II, que recordamos, es aquella con la que la Unión Europea buscaba fomentar la transparencia, la protección al consumidor y la competencia en los mercados financieros.

Dicho informe eleva a 8,4M el montante total de sanciones impuestas por los organismos vigilantes europeos, de los cuales, 2,3 millones de euros (el 27%) corresponde a España. La CNMV, el órgano que se encarga en España de aplicar este tipo de multas, impuso dos sanciones en 2020: una de ellas a CaixaBank por valor de dos millones de euros por incumplir la obligación de recabar información sobre el perfil del cliente para evaluar su idoneidad con el producto ofrecido o solicitado, y otra de la misma cantidad a Banco Sabadell. Además, el Banco Santander recibió una sanción por valor de 300.000 euros también por vulnerar el articulo 214 de la Ley del Mercado de Valores.

Lo que en principio parece un dato positivo para la imagen del control financiero y protección del consumidor en España, encabezando la lista de países europeos más severos con la defensa del consumidor, esconde una realidad donde el impacto de este tipo de medidas para las grandes compañías del sector bancario es limitada, por no decir nula.

La cantidad impuesta, dos millones de euros en un caso y 300.000 euros en el otro, impide actuar como elemento disuasorio para unas entidades que presentan unos volúmenes de facturación y beneficio tan elevados. Según datos ofrecidos por CaixaBank, la entidad obtuvo un beneficio de 4.786 millones, tras incorporar la impactos por la fusión con Bankia (mientras, por cierto, negocia un ERE para la salida de 7.800 empleados); por su parte, Banco Santander presentó el pasado martes los resultados del primer trimestre del año con unos beneficios de 3.675 millones de euros.

A pesar de encabezar el ránking de la ESMA sobre cuantías totales de las multas impuestas en 2020, el bajo número de sanciones de España contrasta con los datos que registran otros países como Chipre (9 por valor de 1.9 millones de euros); Bélgica (103); Bulgaria (195), Luxemburgo (108) o Rumanía (70).

Además, estos bajos datos de sanciones impuestas deben situarse en un contexto en el que, en 2019 -último ejercicio del que se disponen datos- la Comisión Nacional del Mercado de Valores recibió un total de 1.077 reclamaciones de clientes y un número de consultas que se eleva a 7.560.

Por último, no debemos olvidar el numeroso historial de casos de estafa y mala praxis de las entidades financieras en nuestro país, con casos que han afectado a cientos de miles de afectados como las participaciones preferentes, las clausulas suelo, el caso Banco Popular o IRPH en las que ADICAE ha liderado la defensa de los consumidores, luchando por la defensa de sus derechos y reclamando una compensación justa. Una situación que no tiene parangón en el resto de países del entorno europeo.